17 de mayo 2005 - 00:00

Mandela pelea para que su nombre no sea negocio

Washington- Nelson Mandela puede convertirse,después de las licencias de caza, los diamantes y otras materias primas, en una de las principales exportaciones de Sudáfrica. La cara y hasta la firma del ex presidente sudafricano y Premio Nobel de la Paz ya se pueden ver en remeras, pósters, gorras y tazas. No sólo eso: hay incluso cuadros e imágenes representando a Mandela en su celda del penal de Robben Island, en la que estuvo preso durante 18 años.

Pero Mandela no tiene ningún derecho sobre todos esos productos. El 22 de junio de 2001, el líder de la lucha contra la discriminación racial en Sudáfrica entregó todos los derechos de propiedad intelectual sobre su imagen y su nombre a la empresa Tinancier, propiedad de su viejo amigo y colaborador Ismail Ayob.

• Documento

Mandela dice que no sabía que estaba regalando su nombre y su imagen y que ha sido «engañado». Pero lo cierto es que los documentos presentados esta semana en un juzgado de Johannesburgo revelan que el Nobel de la Paz firmó un documento en el que se especificaba meticulosamenteque su amigo pasaba a tener la propiedad no sólo del nombre «Nelson Mandela», sino también de «Mandela», «Nelson Rolilahla Mandela», «NM», «NRM» y hasta del nombre que recibe en su clan: «Madiba».

La pelea por el nombre y apellidos del ex presidente sudafricano ha llegado al extremo de que, según han declarado esta semana sus portavoces al periódico estadounidense «Christian Science Monitor», tanto las palabras «Nelson Mandela» como su rostro e incluso el número 4.664 -el correspondiente a su celda en Robben Island-han sido registradas en Ginebra en la Organización Mundial para la Propiedad Intelectual (OMPI), la agencia de la ONU que controla los derechos de propiedad intelectual en todo el mundo. De este modo, esperan controlar la proliferación de productos con la imagen del líder de la lucha contra el apartheid.

En un primer momento, la cesión de la personalidad de Mandela obedeció a un motivo altruista, ya que permitía a Tinancierla venta de un número limitado de imágenes del ex presidente sudafricano en la celda 4.664. El objetivo era destinar los beneficios a una serie de actividades filantrópicas, en un proyecto denominado Touch of Mandela (El toque de Mandela). Lo que nadie pensó es que, una vez que acabara el proyecto,Ayob iba a mantener el negocio.

• Donaciones

La controversia entre Mandela y Ayob es el último capítulo en una serie de batallas legales que el ex presidente sudafricano ha tenido que lanzar en los últimos años para preservar su imagen. Según el «Monitor», los representantes legales de Mandela han logrado recientemente cerrar la página Web nelsonmandelafoundation.com, que solicitaba donaciones en nombre del Nobel y luego desviaba los fondos a una cuenta en Chipre.

En la actualidad, el mismo equipo legal está enfrascado en un litigio contra Bellas Artes Nelson Mandela, una empresa que comercia con medallas de oro con la efigie del Nobel, y contra una mujer que ha registrado el nombre «Nelson Mandela» en Holanda.

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