Kerbala (AFP) - Centenares de miles de chiítas emprendieron una masiva peregrinación hacia Kerbala para conmemorar el aniversario de la muerte del tercer imán y nieto del profeta Mahoma. Los líderes de la comunidad, relegada y duramente perseguida durante los años del régimen de Saddam Hussein, pretenden utilizar la marcha como una demostración de fuerza que les permita obtener espacios de poder en el nuevo gobierno iraquí.
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La celebración alcanzará su apogeo mañana y el miércoles en Kerbala, ubicada en el centro de Irak entre las más santas de la comunidad chiíta, donde se espera la llegada de varios millones de peregrinos. Según los analistas, ésta es una ocasión para que la comunidad chiíta, mayoritaria en el país (65% de los iraquíes aproximadamente) pero relegada por el antiguo régimen, haga una demostración de su importancia numérica.
Esta será la primera vez que los chiítas de Irak puedan llegar a sus lugares santos a pie, como lo recomiendan sus religiosos. Antes eran vigilados estrictamente por policías de civil y rechazados por la seguridad del régimen derrocado, que temía las grandes concentraciones chiítas.
•Llamamiento
Líderes chiítas como el ayatollah Mohamed Baqer Al-Hakim, jefe de la Asamblea Suprema de la revolución islámica iraquí, principal grupo de la oposición chiíta, lanzaron un llamamiento a los fieles para que acudan masivamente a Kerbala para reclamar «un régimen político que garantice la libertad, la independencia y la justicia para todos los iraquíes bajo el reinado del Islam».
Este dignatario, exiliado desde hace más de 20 años en Teherán, representante de la corriente islamista y considerado como el protegido de los iraníes, es esperado en Kerbala a comienzos de la semana.
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