Buratti ya había hecho esas acusaciones contra Palocci el viernes pasado, cuando los mercados financieros temblaron ante una posible caída del «garante» del programa económico ortodoxo del gobierno. Ayer, sin embargo, la falta de pruebas en la ratificación de la denuncia no tuvo efectos en el mercado.
Sin embargo, sí se sintió en el terreno político, al agregar más presunciones de irregularidades a los muy turbios asuntos financieros en torno al Partido de los Trabajadores (PT), fundado en 1980 por Lula bajo la bandera de la honestidad.
La declaración de Buratti, pese a su contundencia, tuvo como punto flojo que, según dijo, no tiene cómo probar nada y se trata en su mayoría de asuntos que le «contó»