Masivas protestas en la previa a la apertura
-
Condenaron a cuatro años de prisión a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega
-
Reino Unido avanza con una fuerte restricción y los menores de 16 años no podrán usar redes sociales
"Esta fiesta no fue hecha para el pueblo, los eventos están lejos de donde vive la población pobre. Estoy protestando por la precariedad de nuestras escuelas públicas y por nuestros salarios, que cobramos en cuotas", declaró el profesor Guilherme Moreira Dias, de 38 años, que trabaja en una escuela de Duque de Caxias, una de las zonas más pobres de Rio.
Andrea Pavoni, académico italiano de 35 años que vive en Rio, que estudia geografía urbana y ayudó a organizar la protesta, aseguró de su lado que los Juegos "han acelerado el proceso de división de la ciudad en una parte para los ricos y otra para los pobres, sin educación y ni servicios".
Protestas más temprano
La jornada inaugural de los Juegos de Rio-2016 registró otra protesta más temprano: unas 3.000 personas se reunieron por la mañana frente a la playa de Copacabana para manifestarse contra Temer, encargado de inaugurar los Juegos por la noche.
"No a las Olimpíadas", "Fuera Temer" y "Fuera todos", estaba escrito en algunos de los carteles que portaban las personas congregadas frente al lujoso hotel Copacabana Palace, a pasos del estadio olímpico de vóley playa, frente a las miradas de cientos de turistas e integrantes de delegaciones de todas partes del mundo.
En medio de una crisis política que generó divisiones en la sociedad, Temer debe inaugurar esta noche los Juegos, en lo que se anticipa será un discurso breve para evitar eventuales abucheos. Temer sucedió a Rousseff, quien denuncia que es víctima de un golpe parlamentario.
Detractores del presidente interino programaron distintas manifestaciones en su contra este viernes, incluida una durante y después de su discurso para gritar "¡Fuera Temer!".
"Queremos aprovechar ahora que la atención está en Brasil para denunciar lo que está sucediendo, cómo estamos en camino a una dictadura", dijo Ubiratan Delgado, un ingeniero de 59 años.
"El golpe en Brasil elimina el espíritu olímpico", decían otras pancartas en inglés y francés. Otra mostraba a Temer vestido como el Guasón de Batman, acercando un hacha a la cabeza de un obrero brasileño. Muchos manifestantes estaban vestidos de rojo, el color del izquierdista Partido de los Trabajadores de Rousseff y su antecesor Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010).
Las protestas se fueron intensificando a medida que la antorcha se fue acercando a Rio, destino final de su viaje.
Rousseff puede perder su mandato de forma definitiva a fines de agosto. Si eso sucede, Temer gobernará hasta el 31 de diciembre de 2018.
La presidenta suspendida decidió no aceptar la invitación para asistir a la ceremonia inaugural porque no quiere ser la "Cenicienta" de los Juegos.
"No creo que sea apropiado que la presidenta apartada asista a una ceremonia cuyo maestro de ceremonia es un presidente ilegítimo. En esta historia de los Juegos, yo soy la Cenicienta, la invitan a la fiesta, pero se tiene que ir antes, vive en las cenizas", dijo recientemente al diario chileno La Tercera.


