McCain recibió la bendición de Bush
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«Me comportaba como un bebé: dormía ocho horas, me despertaba, lloraba», había confesado McCain cuando perdía la nominación republicana contra el presidente George W. Bush. Hoy cuenta con su respaldo.
Bush trató de esquivar las preguntas de si su apoyo podría dañar las aspiraciones políticas de McCain. «No van a votar por mí», dijo el presidente, que afronta niveles mínimos de popularidad en las encuestas ante la mala marcha de la guerra en Irak y la incertidumbre sobre el futuro económico del país.
«Esto no es sobre mí. Yo ya he hecho lo mío», apuntó.
McCain dijo sentir una «gran admiración» por Bush y aseguró que estará encantado de que el inquilino de la Casa Blanca haga campaña a su favor o le ayude a recaudar fondos siemprey cuando se lo permita su apretada agenda.
Ninguno de los dos políticos, que ayer compartieron un almuerzo en la Casa Blanca, quiso entrar en conjeturas acerca de quién podrá ser el acompañante de McCain, como aspirante a la vicepresidencia, en la candidatura republicana.
El senador por Arizona compitió sin éxito contra Bush en el 2000 para hacerse con la candidatura presidencial republicana.
McCain confesaría posteriormente que, cuando perdió, lo pasó muy mal: «Me comportaba como un bebé: dormía ocho horas, me despertaba y lloraba». Pero esas rivalidades políticas quedaron enterradas como quedó claro tras el cálido recibimiento que ayer le fue proporcionado.




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