Madrid - La agencia de la OTAN que gestionó los contratos del avión militar ucraniano en que murieron 62 militares españoles en 2003, NAMSA, reconoció ayer sus responsabilidades en la cadena de contrataciones del aparato.
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Según fuentes del Ministerio español de Defensa, el director general de la Agencia de la OTAN para Mantenimento y Suministros, Karl Heinz Münzer, envió una carta al jefe del Estado Mayor de la Defensa de España, general Félix Sanz Roldán, en la que admite responsabilidades limitadas en el caso.
El accidente, la peor tragedia sufrida por el Ejército de España, en el que murieron también doce tripulantes ucranianos, se produjo el 26 de mayo del 2003 al precipitarse a tierra en Turquía el avión ucraniano Yakolev-42 que el Ministerio español de Defensa había alquilado para que los militares regresasen desde Afganistán.
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