Merkel pidió votos para "una país que defiende sus intereses en el mundo"
-
A pesar de las conversaciones de paz entre Israel y Líbano, Netanyahu advirtió que "seguirá atacando a Hezbolá"
-
El secretario de la OTAN aclaró por qué llamó "papi" a Trump
Angela Merkel, la canciller alemana y candidata a la reelección.
Con el objetivo de movilizar a los votantes todavía indecisos y consciente de que no está claro si podrá reeditar su alianza con los liberales, hizo hincapié en la necesidad de conseguir todo el respaldo posible para lograr "un mandato fuerte".
Apenas desgranó su programa electoral, pero sí repaso sus éxitos -el bajo índice de desempleo, la alta ocupación y la estabilidad presupuestaria- y rebatió las promesas de la oposición socialdemócrata. "La política no crea puestos de trabajo", recalcó para señalar que su objetivo es crear el clima óptimo para emprender y para que los empresarios generen empleo.
En ese contexto, rechazó la promesa estrella del Partido Socialdemócrata (SPD), la implantación de un salario mínimo interprofesional, defendió la fijación de esos salarios mínimos a través de la negociación colectiva de los agentes sociales y descartó de plano una subida de impuestos. "Si aumentamos los impuestos y las tasas, no tendremos más ingresos, sino menos; no habrá más puestos de trabajo, sino menos", aseguró la canciller y candidata a la reelección.
Merkel presentó a la CDU como el partido de la libertad, un partido que confía en la responsabilidad de cada ciudadano y "no dice a las familias cómo tienen que vivir o a la gente qué tiene qué comer", guiño irónico a la propuesta de los Verdes de implantar un "día vegetariano" cada semana en las cantinas del país.
Dispuesta a seguir dirigiendo la Cancillería durante un tercer mandato, avisó a sus conciudadanos de la necesidad de seguir la senda marcada y destacó entre sus principales objetivos la extensión de la formación profesional a todos los jóvenes que en su día no pudieron acceder a un trabajo. Hay que darles, dijo, "esa segunda oportunidad" para evitar el riesgo de que caigan en el desempleo y se vean obligados a emigrar, como muchos ciudadanos que están llegando ahora a Alemania.
Los simpatizantes de la CDU aplaudieron a Merkel, asintieron a sus consignas e incluso se rieron con ella, dejando claro que la canciller, hoy vestida con una chaqueta rosa y su habitual gargantilla, es todavía el mejor activo del partido ante las elecciones de mañana.



Dejá tu comentario