Millones de egipcios acudieron a votar referendo por Constitución
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La segunda jornada de referendo será el 22 de diciembre.
El Cairo fue testigo de un ataque a la sede del partido liberal Wafd. Según el portal "Egipto Independiente", cientos de islamistas atacaron el edificio por la noche con explosivos.
El propio Wafd indicó en su sitio web que había sido atacado por partidarios del predicador salafista Hasem Abu Ismail y colgó en su página un video que muestra el ataque. Las fuerzas de seguridad lograron finalmente controlar la situación.
Por otra parte, en la ciudad industrial de Mahalla, donde son fuertes los opositores a los Hermanos Musulmanes, se produjeron tiros delante de un colegio electoral, según informan medios locales, mientras que en Alejandría los salafistas tomaron una escuela y le decían a los ciudadanos que tenían que votar "sí".
El presidente egipcio, Mohamed Mursi, votó en una escuela en El Cairo. Para evitar enfrentamientos entre partidarios y adversarios del mandatario y la Constitución, la policía y el Ejército custodiaron los locales electorales. El proceso constitucional dividió profundamente al país. El borrador fue redactado en tiempo récord por los islamistas Hermanos Musulmanes con el apoyo de los radicales salafistas, y es rechazado por los partidos seculares y de izquierda.
Estos grupos han llamado a votar en contra, porque aseguran que la Constitución no está diseñada para toda la sociedad egipcia, sino sólo para los islamistas, con una imagen profundamente religiosa y conservadora. Los opositores temen que se vean limitados los derechos fundamentales porque la Carta Magna da poder a los clérigos por encima de los jueces.
En las últimas semanas ha habido muertos y heridos en enfrentamientos entre las fuerzas que apoyan a Mursi, que procede de los Hermanos Musulmanes, y las que se le oponen. "Los artículos que la gente cree que son controvertidos en realidad no lo son tanto", opinó una joven de 25 años. "Sólo están armando un gran escándalo al respecto en la televisión".
En cambio Naier al Guindy, un ciudadano de 59 años, dijo convencido: "No quiero que un sistema islámico controle mi país, porque sé que Mursi es un dictador... Prefiero la liberación", aseguró.
Por su parte, el líder opositor y premio Nobel de la Paz Mohamed el Baradei urgió a rechazar la nueva Constitución en las urnas, e incluso había instado al presidente Mursi a posponer el referéndum por el temor de que estalle una guerra civil. De ser rechazada la Constitución, Mursi deberá convocar en un lapso de tres meses una nueva Asamblea Constituyente.



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