Multitudinaria marcha en Roma en repudio a la política de Berlusconi
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Los organizadores bautizaron la marcha "No Berlusconi day".
En algunas pancartas -un dato político que fue destacado por los observadores- se elogió sin embargo al presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, co-fundador del partido oficialista Pueblo de la Libertad (PdL) pero que ha polemizado últimamente con Berlusconi.
La manifestación comenzó en la céntrica plazade la República y sus participantes se dirigieron lentamente hacia la plaza de San Juan de Letrán, donde se construyó un escenario sobre el cual intervinieron algunos participantes en la marcha, aunque ningún dirigente político tomó la palabra.
Y es que los organizadores eligieron como símbolo de la protesta el color violeta, por ser el "único color dejado libre" por los partidos políticos en sus banderas, ya que querían demostrar su independencia de éstos últimos.
Aún así, la Italia de los Valores (Idv), el partido opositor liderado por el ex fiscal anticorrupción Antonio Di Pietro, adhirió oficialmente a la iniciativa, así como otras facciones de izquierda no representadas en el Parlamento, como el Partidode lo Comunistas Italianos (PDCI).
El Partido Demócrata (PD, principal fuerza de la oposición, de centro-izquierda) no se asoció a la manifestación, aunque algunos de sus dirigentes más importantes, como la ex ministro Rosy Bindi, estaban presentes entre los participantes.
Sin embargo, aclararon que lo hicieron a título privado, lo que causó varias polémicas entre los opositores más virulentos a Berlusconi.
Personalidades y movimientos muy diferentes desfilaron porlas calles de Roma: en la multitud se vieron los directores de cine Nanni Moretti y Mario Monicelli, así como el dramaturgo y Premio Nobel de literatura Dario Fo.
Otro escritor Premio Nobel, el portugués José Saramago, envió un mensaje de solidaridad que fue leído desde el escenario.
Pero había también grupos que denunciaban el control de la televisión de parte de Berlusconi, ecologistas que se oponen a la construcción del puente sobre el estrecho de Messina, defensores de los derechos de los inmigrantes y también un movimiento que pide la verdad sobre el asesinato del juez Paolo Borsellino en 1992 en un atentado en Palermo atribuido a la mafia.
Desde el palco, el anciano cineasta Mario Monicelli, de 93 años, dijo: "ésta es una hermosa manifestación, porque joven no se percibe aire de derrota".
"Mantengan fuerte la lucha. ¡viva a ustedes, a vuestra fuerza, viva la clase obrera, viva el trabajo!", exclamó el director.
Según el cineasta, "tenemos que construir una República en lacual haya justicia, igualdad y derecho al trabajo, que son cosasdiferentes de la libertad".
También intervino Salvatore Borsellino, hermano de Paolo,asesinado en Palermo, afirmando que es una vergüenza que"personas como Renato Schifani (presidente del Senado, ndr) yBerlusconi ocupen las instituciones.
Schifani no quiere aclararlas relaciones mantenidas con la mafia en su estudioprofesional".
"Hoy finalmente, algunos colaboradores de justicia cuentan laverdad sobre cómo Berlusconi llegó al poder, sobre cómo ayudarona su partido...", subrayó el hermano del magistrado siciliano,interrumpido muchas veces por la multitud que lo aplaudía.





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