Nápoles: la basura se acumula en las calles y aumenta la tensión

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Los bomberos de Nápoles apagaron durante la noche 84 incendios de basura, acumulada en las calles de la capital partenopea y en su provincia, cuyos habitantes están exasperados por los desperdicios que los circundan.

Los vecinos, furiosos, lanzaron en los últimos días piedras a los bomberos y arrojaron los desperdicios a las calles, cuando sólo faltan tres días para la llegada a Nápoles del jefe del gobierno, Silvio Berlusconi, quien prometió resolver el problema de la basura en la región de Campania.

Durante la campaña electoral Berlusconi prometió realizar en Nápoles la primera reunión operativa del consejo de ministros, para anunciar fuertes medidas que pongan fin al problema de la basura, que asfixia a la ciudad, además de otras medidas para frenar la inmigración clandestina.

Al respecto, el prefecto de Nápoles, Alessandro Pansa, convocó para hoy a una reunión extraordinaria del comité provincial de Orden y Seguridad Pública.

Esa reunión estará centrada en los graves problemas provocados por la emergencia de la inmundicia.

La ciudad de Nápoles está al borde del colapso, tapada por miles de toneladas de basura y vive en un clima de tensión muy alta, sobre todo luego de los ataques a los campamentos gitanos de hace tres días.

Según las estimaciones de medios locales, 6.000 toneladas de basura se acumulan en las calles napolitanas y más de 50 mil toneladas en la región de Campania.

El plan de emergencia aprobado por el ejecutivo de Romano Prodi a fines de enero, durante la crisis precedente, no logró los efectos esperados, afirmó hoy la prensa local.

Por su parte, la camorra (mafia napolitana) es acusada regularmente por las autoridades de trabajar en la sombra para impedir toda solución de la crisis, y poder explotar por su cuenta el rentable mercado de la eliminación de desechos.

Franco Roberti, fiscal de Nápoles y coordinación de la dirección antimafia, declaró hoy: "No tenemos elementos para afirmar una dirección de la camorra en los desórdenes de estos días".

Esos disturbios "son espontáneos, hay mucha gente que no soporta más el malestar por la situación que se vive. Reacciona con exasperación. Ya se expande el sentimiento de inseguridad y miedo, ahora se comienza a temer por la salud", destacó Roberti.

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