4 de marzo 2004 - 00:00

Negocia Francia pago a terroristas por amenaza de atentado a trenes

París (EFE, ANSA, Reuters) - Un misterioso grupo tiene en jaque a las fuerzas de seguridad francesas con un chantaje terrorista contra la red ferroviaria, lo que llevó al gobierno a intentar una fracasada primera operación de entrega del rescate multimillonario pedido.

Cuatro millones de dólares y un millón de euros es el precio que debería pagar el Estado francés si quiere evitar que el grupo AZF active la decena de bombas que dice haber colocado en diversos puntos de los 32.500 kilómetros de vías ferroviarias de Francia.

Unos 10.000 trabajadores de la empresa francesa de ferrocarriles, SNCF, comenzaron ayer a peinar toda esa red en busca de los artefactos explosivos, anunció su presidente, Louis Gallois, quien espera que la inspección acabe hoy.

El primer intento de pagar el rescate falló el lunes pasado por un error en la localización del sitio donde debía ser lanzado el dinero desde un helicóptero
, ya que el piloto fue incapaz de encontrar una lona azul en un prado de Montargis, al sur de París. Esa cita frustrada había estado precedida de un intercambio de mensajes codificados entre «Suzy» (la policía) y «Mi gran lobo» (AZF) en las páginas de anuncios breves del diario «Libération».

Esos mensajes de «Suzy» a «Mi gran lobo», que versaban sobre el pago del rescate y las modalidades de entrega, iban acompañados de un número de teléfono o de fax para que el grupo AZF respondiese. Un canal de comunicación privilegiado que ha sido «quemado» por la indiscreción del diario regional «La Depeche du Midi», que reveló ayer el caso pese a la petición expresa de confidencialidad del Ministerio del Interior efectuada el martes a todos los medios de comunicación.

Antes de establecer el sitio de la entrega del rescate, los supuestos terroristas habían querido comprobar la buena voluntad de las autoridades y le habían llegado a pedir que, como prueba, un helicóptero diese varias vueltas sobre la torre Montparnasse de París, pero el viento lo impidió.

Los integrantes de AZF, que se han manifestado, desde mediados de diciembre pasado, con el envío de seis cartas al Elíseo y al Ministerio de Interior, se definen como un «grupo de presión de carácter terrorista creado en el seno de una hermandad laica». Para dejar clara la veracidad de sus amenazas, el grupo AZF develó a los investigadores, que están perplejos por la mezcla de profesionalidad de la banda en el manejo de explosivos y la incertidumbre de sus motivaciones, el lugar exacto donde había depositado una de las cargas. Fue el 21 de febrero pasado, cuando la policía encontró, gracias a los parámetros satelitales facilitados por el grupo, un sofisticado explosivo a 30 kilómetros de Limoges (centro), en la línea ferroviaria que conecta París con Toulouse (Sur).

• Presunta relación

El gobierno «siempre» ha considerado que esta amenaza «era seria», según el director general de la policía nacional, Michel Gaudin.

A priori, la elección de las siglas AZF parece estar relacionada con la explosión en diciembre de 2001 de la fábrica del mismo nombre en Toulouse, que causó 31 muertos, aunque no hay ninguna certeza sobre este grupo, que en una de sus misivas arremete contra el Estado, «la enseñanza reductora» y el «aparato mediático cómplice».

Dejá tu comentario

Te puede interesar