19 de junio 2002 - 00:00

No ceden protestas políticas en Perú

Lima (AFP, ANSA, EFE) - Decenas de manifestantes se enfrentaron ayer con la policía antimotines en Tacna, extremo sur de Perú fronterizo con Chile, al reanudarse los actos de violencia por segundo día consecutivo contra el gobierno del presidente Alejandro Toledo, que derivaron en saqueos y dejaron 30 heridos. En tanto, unos 10.000 estudiantes universitarios protestaron en Cusco (sudeste), en una nueva extensión del conflicto por la política oficial de privatizaciones.

Unas 2.000 personas salieron a las calles en los zonas norte y sur de Tacna, ciudad de 254.000 habitantes, y encendieron fogatas para bloquear el tránsito en las principales arterias y en la carretera Panamericana.

Las manifestaciones se producen en solidaridad con Arequipa, segunda ciudad de Perú que alberga a 832.000 habitantes, donde el gobierno implantó el domingo el estado de emergencia y el toque de queda para controlar protestas contra la privatización de dos empresas eléctricas ubicadas en esa ciudad.

«Se registran actualmente fuertes enfrentamientos en el norte y sur de Tacna», dijo Wilson Mazuelos, prefecto de la ciudad, al subrayar que hay cuantiosas pérdidas materiales a raíz de actos vandálicos registrados desde el lunes.

El ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, dijo a Canal N de noticias por cable que grupos de personas salieron a las calles a provocar desórdenes y que trataron de acercarse al aeropuerto tacneño.

• Anegamiento

«Han obstruido un canal de regadío, desbordando sus aguas y pretenden anegar el aeropuerto, pero la policía desbloquea el canal y mantiene a raya a los revoltosos», dijo.

Rospigliosi indicó que en el centro de Tacna el tránsito es «muy restringido» y que por esas calles «pequeños grupos recorren la ciudad sin causar destrozos». En Arequipa grupos de personas también salieron a las calles en barrios marginales en un abierto desafío al estado de emergencia vigente en esa región. Los inconformes lanzan consignas antigubernamentales y hacen sonar ollas en señal de rechazo al gobierno.

Mientras, la comitiva gubernamental que busca resolver la crisis fue atacada con piedras tras arribar al aeropuerto de Arequipa. «El ómnibus fue atacado con piedras y felizmente no hubo heridos», dijo Rospigliosi, quien atribuyó la acción a «vándalos».

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