29 de agosto 2002 - 00:00

Nueva Zelanda: Critican política de inmigración

Tras anunciar la llegada de un nuevo contingente de refugiados a Nueva Zelanda, el Gobierno de ese país fue acusado hoy por el partido de centro derecha Nueva Zelanda Primero de permitir una "invasión organizada".

El maorí Winston Peters, líder de esa formación -la tercera tras laboristas y conservadores-, afirmó hoy en unas polémicas declaraciones que los inmigrantes y refugiados "traen enfermedades del Tercer Mundo" a Nueva Zelanda, amenazan la seguridad y "vienen a robar los puestos de trabajo" a los neozelandeses.

Peters, que aseguró que "no soy racista", acusó además a la ministra de Inmigración, la laborista Lianne Dalziel, de "presidir una conspiración" para llenar el país de inmigrantes.

Las declaraciones de Peters fueron ampliamente criticadas por diferentes partidos y por el comunitario Consejo de Refugiados, que calificó de "alevoso" su ataque y afirmó que "mancha la reputación de Nueva Zelanda en el exterior".

El pasado martes, el Gobierno neozelandés anunció que acogería a más de un centenar de inmigrantes detenidos desde el año pasado en varias islas del Pacífico tras ser rechazados en Australia, y que fueron reconocidos como refugiados por Naciones Unidas.

Según el programa de la ONU, Nueva Zelanda tiene una cuota para recibir a 750 refugiados por año, aunque la primera ministra, Helen Clark, aseguró que ésta aún podría aumentarse a un millar por año "porque Nueva Zelanda es uno de los pocos países que se ofrecen para ayudar a esas personas a restablecerse y reconstruir sus vidas", afirmó.

Según las acusaciones de Peters, el Gobierno estaría alentando su política de inmigración para que en pocos años los maoríes, que forman el 13 por ciento de la población, queden superados por los inmigrantes de Asia o Europa.

Actualmente, el 80 por ciento de los 3,9 millones de habitantes de Nueva Zelanda son de ascendencia europea.

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