Obama, de campaña en Medio Oriente, reafirmó su "compromiso permanente" con la seguridad en la región
-
A 40 años de Chernobyl: cinco claves para entender la peor tragedia nuclear de la historia
-
Luisa González: "América Latina debería construir un bloque como la UE, más allá de la ideología de los gobiernos de turno"
Obama, junto al presidente israelí, Shimon Peres, durante la conferencia conjunta que ofrecieron hoy desde la residencia oficial en Jerusalén.
En la mañana, Obama se había reunido con el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, con quien discutió, entre otros temas, la "amenaza" que representa Irán para la región, según un comunicado de la oficina del ministro israelí.
Obama y Barak mantuvieron una entrevista "viva y profunda" en la que abordaron "todos los problemas fundamentales y los desafíos que afronta Israel y el mundo libre en la región", señaló el comunicado.
A los israelíes les preocupa la intención expresada por el candidato demócrata de abrir negociaciones con Irán, país que es considerado por Israel como una "amenaza a su existencia".
Tras entrevistarse con Barak, Obama se reunió con el líder de la oposición israelí, Benjamin Netanyahu, y después visitó el monumento y museo del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén.
Obama viajó más tarde a la ciudad cisjordana de Ramallah para entrevistarse con el presidente palestino, Mahmud Abbas, el primer ministro en funciones Salam Fayyad, el negociador Saeb Erekat y otros dirigentes de la Autoridad Nacional Palestina.
Los líderes palestinos pretenden aprovechar la visita de Obama para informarle de la expansión de los asentamientos judíos en territiorio cisjordano, entre otras cuestiones que complican el proceso de negociaciones israelo-palestino.
A su llegada a Israel en la noche del martes, Obama había ratificado "las relaciones históricas y especiales entre Estados Unidos e Israel" y había manifestado su compromiso de "no sólo continuar, sino fortalecer" esos vínculos.
Obama también planea realizar esta tarde un vuelo en helicóptero sobre Jerusalén y Cisjordania, para luego cenar con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y visitar el Muro de las Lamentaciones, el monumento más sagrado el judaísmo, en el casco viejo
de Jerusalén.




Dejá tu comentario