ONU denuncia que la ayuda humanitaria todavía es limitada
-
Rusia y Ucrania intercambiaron 175 prisioneros por lado antes de la tregua por la Pascua ortodoxa
-
China y Corea del Norte buscan reforzar su alianza en plena tensión regional
Frechette, que se reunió hoy con los 15 miembros del Consejo de Seguridad para hablar de la situación humanitaria en Irak, mostró un mayor grado de optimismo al decir que la actividad escolar se había reanudado en algunos colegios y que los propietarios de tiendas habían reabierto sus establecimientos.
Destacó que la situación en las tres provincias del norte de Irak es más estable que en el resto del país, debido a que el personal local de la ONU no interrumpió sus actividades desde el inicio de la contienda militar.
Asimismo, señaló que los 250.000 desplazados internos que procedían de las ciudades de Erbil, Dahuk y Sulaymaniyah han vuelto a sus casas, al igual que los que se refugiaron en las provincias del norte y que provenían de los alrededores de Bagdad.
Indicó que la situación es grave en el sur y en el centro del país, donde los problemas de suministro de agua, saneamiento y sanidad son preocupantes.
Aunque los iraquíes de estas áreas todavía tienen provisiones de comida que fueron distribuidas antes del inicio de la invasión, se espera que se agoten dentro de poco, a no ser que se reanude de nuevo un sistema de racionamiento.
La subsecretaria de la ONU también destacó el alto nivel de inseguridad que se vive en el país, sobre todo en muchas zonas urbanas, y dio la bienvenida a las medidas tomadas por las fuerzas ocupantes británicas y estadounidenses, especialmente en los hospitales y en los almacenes de alimentos.
El impacto de los saqueos en los centros dependientes del ministerio de Educación y Sanidad imposibilitan que las autoridades iraquíes puedan continuar con sus funciones básicas, dijo.
La Organización Mundial de la Salud denunció que el pillaje y la falta de seguridad impide que los empleados de centros sanitarios acudan a su trabajo.
Así por ejemplo, entre un 50 y un 70 por ciento del personal sanitario de Kirkuk tiene miedo de ir al trabajo, en hospitales que operan a un 25 por ciento de su capacidad.
Indicó también que la falta de agua y electricidad ya afecta la salud de la población de áreas urbanas y rurales, donde ya se da un aumento de los casos de diarrea infantil, así como desnutrición.
Asimismo, destacó que aunque la entrada de suministros procedentes, en su mayoría, de Turquía y Kuwait ha aumentado en los últimos diez días, aún es limitada.
Por ejemplo, el Programa Mundial de Alimentos ha duplicado el número de entregas desde Turquía al norte de Irak y 2.500 toneladas métricas de alimentos están a punto de llegar procedentes de Jordania, Siria e Irán.
La UNICEF también está suministrando agua y otros artículos básicos desde Turquía y Kuwait, así como un convoy con 120.000 litros de agua que prevé atravesar la frontera iraní mañana.
Irak tiene permiso de la ONU para exportar petróleo, pero debe invertir mayormente en alimentos el dinero que obtiene.
Frechette concluyó diciendo que es posible que la ONU revise su llamamiento a los países donantes para que aporten 2.200 millones de dólares para ayudar a reconstruir Irak.



Dejá tu comentario