La masacre de Virginia Tech dio origen ayer a nuevas alertas en numerosos y distantes centros educativos de Estados Unidos. El más resonante de los casos ocurrió en Carolina del Norte, donde un adolescente se suicidó de un tiro en la cabeza después de apuntar con una arma a dos estudiantes en el estacionamiento de un colegio secundario, informaron autoridades policiales.
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El episodio comenzó cuando el alumno, identificado como Josh Emerson Cook, de 16 años, en el estacionamiento de la secundaria North Mecklenburg, hizo gestos amenazantes con un arma a sus compañeros, quienes dieron aviso a la policía.
Según el capitán Michael Kee, del Departamento de Policía de Huntersville, Cook se apuntó a la cabeza al ser rodeado por los efectivos y disparó. Tras la muerte del joven, el Ayuntamiento alertó a cuatro escuelas sobre lo sucedido.
En Yuba City, California, también se vivieron momentos de tensión luego de que el Departamento de Policía del condado Sutter dio aviso en su sitio de Internet de que había recibido una advertencia de que Jeffrey Thomas Carney intentaba cometer asesinatos en masa como los de Virginia y que estaba armado con un rifle AK-47, explosivos improvisados y veneno. La fuerza describió a Carney, de 28 años, como un consumidor de metanfetaminas, que exhibe síntomas de psicosis por el consumo y que posiblemente estaba bajo la influencia de la droga.
Por este episodio, todas las escuelas de Yuba City, al menos 30, fueron clausuradas y colocadas bajo alerta reforzada hasta nuevo aviso, de acuerdo con un comunicado publicado en el sitio de Internet del distrito escolar de la ciudad.
«La policía local está suministrando equipos de oficiales para incrementar el patrullaje alrededor de las escuelas en el distrito y el condado», dijo el comunicado. «Se están utilizando todos los recursos disponibles y asignando efectivos fuera de servicio en vehículos no identificados», añadió.
Mientras tanto, en la secundaria Walled Lake Western, Michigan, hallaron una pintada en el baño de varones que decía «Virginia Tech mañana», mientras en el Walled Lake Central encontraron otro cartel similar que anunciaba «Se acerca Virginia Tech».
En Nashville, Tennessee, un estudiante fue acusado de negligencia peligrosa luego que la policía dijo que caminó por un pasillo del colegio gritando: «Más les vale que revisen mi mochila y mi casillero. Tengo una pistola y un cuchillo y voy a hacer lo que ellos hicieron allá en Virginia Tech».
En ese contexto, el abuelo del surcoreano Cho Seung-Hui, el autor de la masacre de Virginia Tech, aseguró que «aunque no he vuelto a ver a mi nieto desde que se marchó a EE.UU., con ocho años, he estado preocupado por él porque desde pequeño era muy callado», relató el anciano. Asimismo aseguró que desconoce el paradero de los padres de Cho desde el lunes, al tiempo que el diario «The New York Times» aseguró que la pareja fue internada en un hospital en estado de «shock».