Para Fidel Castro, las medidas de Obama son apenas un "alivio"
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Fidel Castro.
La decisión de Obama fue anunciada en vísperas de la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, donde Cuba, aunque ausente por estar suspendida de la OEA desde 1962, puede concentrar la atención, pues gobernantes latinoamericanos dijeron que pedirán el fin del embargo y el retorno de la isla al sistema interamericano.
En su más reciente escrito, Castro advirtió que Cuba no pedirá "de rodillas" su ingreso a la "infame" OEA, a la vez que consideró que la Cumbre "será un test de inteligencia y vergüenza".
"Ahora solo falta que Obama persuada allí a todos los presidentes latinoamericanos que el bloqueo es inofensivo", ironizó Castro, en otro de los artículos.
En Miami, bastión anticastrista, la medida de Obama fue bien recibida como una posibilidad de mayor intercambio con la isla. "Los cubanos tienen derecho a viajar a su país", dijo Orlando Gutiérrez, del Directorio Democrático Cubano.
La disidencia interna también recibió bien la noticia. "La primera reacción de Cuba es cautelosa, Fidel Castro no ataca a Obama, pero al mismo tiempo refleja que el Gobierno cubano se ve un poco atrapado por esta ofensiva para aligerar las relaciones", dijo el opositor Manuel Cuesta.



