Para la ONU asesinato de rehenes es crimen de guerra de las FARC

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La ONU condenó el asesinato de un militar y tres policías que estaban secuestrados por la guerrilla de las FARC en la selva del sur de Colombia y afirmó que ese acto es "un crimen de guerra" y demuestra "un desprecio total por la vida", según un comunicado divulgado en Bogotá.

"Estos asesinatos atroces reflejan una terrible falta de humanidad y un desprecio total por la vida. Merecen el repudio más fuerte y provocan una profunda tristeza por el inmenso sufrimiento de los secuestrados y sus familias", expresó la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

"Estos hechos irracionales no son una práctica aislada o esporádica. Son crímenes de guerra que podrían constituir crímenes de lesa humanidad. Son el producto de la deshumanización progresiva del conflicto armado interno", agregó la oficina, que es dirigida en Colombia por Christian Salazar.

La delegación expresó su solidaridad con los familiares de las víctimas y exhortó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a que liberen a todos los rehenes que tienen en su poder.

"La Oficina vuelve a llamar a la búsqueda de una solución pacífica al conflicto armado que asegure una paz sostenible y duradera al pueblo colombiano, con pleno respeto de los derechos de las víctimas y de los derechos humanos", concluyó el pronunciamiento.

El caso ocurrió este sábado cerca del municipio de Solano, en el departamento de Caquetá, donde tropas del Ejército se enfrentaron a una célula de las FARC que custodiaba a cinco rehenes, un militar y cuatro policías.

El presidente Juan Manuel Santos señaló que los guerrilleros asesinaron a cuatro de ellos e intentaron matar a otro que logró huir cuando se vieron sorprendidos por la llegada de las autoridades.

Según el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, tres de los cuerpos tenían "tiros de gracia" en la cabeza y el otro en la espalda. Las autoridades señalaron que entre los muertos está el sargento del Ejército Libio Martínez, el rehén que llevaba más tiempo en poder de las FARC.

Martínez había sido secuestrado el 21 de diciembre de 1997 en un ataque guerrillero a una base de comunicaciones del Ejército en el cerro de Patascoy (sur). Los otros rehenes muertos son el coronel Édgar Yesid Duarte y el capitán Elkin Hernández (secuestrados el 14 de octubre de 1998), y el intendente Álvaro Moreno (9 de diciembre de 1999). Los tres pertenecían a la Policía Nacional.

Pinzón reveló que el sargento de la Policía Luis Alberto Erazo fue encontrado el sábado en la noche por militares que perseguían a los guerrilleros. El ministro dijo que Erazo huyó en medio de los combates y fue perseguido por varios guerrilleros que lo hirieron con granadas que le lanzaron.

Erazo fue secuestrado el 9 de diciembre de 1999 junto con el intendente Moreno, uno de los rehenes muertos, en un ataque de las FARC en el municipio de Curillo, en Caquetá.
Santos pidió una condena de la comunidad internacional contra las FARC, tras asegurar que las evidencias muestran que se trató de "un vil asesinato".

"Es un crimen atroz que merece la condena de todo el país y toda la comunidad internacional. Y es una demostración de la sevicia y la crueldad del grupo narcoterrorista", dijo Santos.

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