El Partido Laborista perdió la mitad de sus afiliados desde que el premier Tony Blair subió al poder en 1997, principalmente por el apoyo británico a Estados Unidos en la guerra e invasión a Irak, informó hoy el periódico inglés The Guardian.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según el matutino, el número de afiliados del Laborismo cayó de 214.952 a finales de 2003 a 208.000 miembros.
Sin embargo, indicó que la verdadera cifra de afiliados laboristas, excluidos los que no pagaron la cuota en los últimos seis meses, desciende a 190.000, la más baja desde 1930.
Poco después que Blair asumió el poder en 1997, el Laborismo tenía unos 400.000 miembros en todo el país, una cifra récord para el segundo partido histórico británico, detrás de los conservadores.
De acuerdo al Guardian, la principal causa por la caída en el número de simpatizantes laboristas, se debe principalmente al apoyo que dio el premier británico a Estados Unidos en la guerra contra Saddam Hussein.
Blair decidió enviar unos 45.000 soldados británicos a Irak, además de dar apoyo logístico y de Inteligencia a Estados Unidos, apoyándose en el argumento de la amenaza que suponían las armas de destrucción masivas iraquíes para el Occidente.
Pero tras la falta de evidencia sobre esas armas y varias investigaciones parlamentarias en el país, la credibilidad del mandatario británico se vio seriamente dañada, y como consecuencia, sufrió una derrota electoral histórica en los comicios municipales de Inglaterra y Gales, en junio pasado.
Por su parte, y según una encuesta del instituto MORI publicada hoy en el periódico económico Financial Times, el 32 por ciento de los electores británicos cree que Blair "sería el primer ministro más competente".
Esa encuesta, que entrevistó a unos 1.003 británicos, determinó que si los comicios generales se celebraran este año, "su principal rival sería el líder de los conservadores, Michael Howard, que reuniría un 21 por ciento de los sufragios" y quedaría en segundo puesto.
Dejá tu comentario