El Pentágono estudia una petición del administrador de Irak, Paul Bremer, para enviar más soldados y funcionarios civiles a ese país, ante los problemas de seguridad y la lentitud de la reconstrucción, se informó hoy.
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Estados Unidos tiene actualmente unos 146.000 soldados en Irak (hay también 12.000 británicos y de otros países), pero el nivel de violencia, con ataques casi a diario contra sus tropas, requiere una mayor presencia militar para tratar de controlar la situación.
Hoy murió en Irak un soldado estadounidense herido en un ataque ocurrido ayer.
Fuentes oficiales señalaron que el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, estudia la petición de Bremer, pero no indicaron cuántas tropas más había solicitado el responsable estadounidense en Irak, señala hoy el diario "Philadelphia Enquirer".
El objetivo de esos refuerzos sería aliviar la situación hasta que comiencen a llegar fuerzas de otros países, sobre todo europeos, para hacerse cargo del control de algunas zonas de Irak.
El diario señala que Rumsfeld no quiere enviar más soldados a Irak, después de que tuvo un enfrentamiento con el anterior jefe del Ejército, el general Eric Shinseki, quien había previsto antes de la guerra que harían falta cientos de miles de hombres para asegurar la estabilidad en Irak.
Añade que el Pentágono espera recibir en Irak el equivalente a tres divisiones de otras naciones (unos 60.000 hombres), pero varios de los países a los que se ha acudido, como Pakistán, han dicho que no pueden asumir económicamente la operación.
Por ello, EEUU estudia crear un fondo con contribuciones de países del Golfo Pérsico ricos en petróleo para sufragar los gastos de la misión de ocupación y pacificación de Irak.
Además, Bremer ha solicitado varias docenas de responsables civiles estadounidenses para tratar de suplir la grave carencia de administradores civiles iraquíes que no tuvieran relación con el régimen de Sadam Husein.
La carencia de altos funcionarios con experiencia ha sido uno de los principales problemas de la administración estadounidense de Irak, que no ha conseguido que los servicios públicos (sobre todo agua y electricidad) funcionen de forma estable.
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