30 de septiembre 2005 - 00:00

Periodista de The New York Times reveló su fuente ante la Justicia

La periodista Judith Miller compareció el viernes ante al gran jurado federal, que investiga quién filtró la identidad de una espía encubierta de la CIA, poniendo punto final al enfrentamiento que mantenía con los fiscales federales tras permanecer casi tres meses en prisión.

Miller accedió a romper su silencio y testificar tras recibir, lo que ella describió como, una renuncia personal y voluntaria de su fuente sobre su confidencialidad, identificado como el jefe del gabinete del vice presidente Dick Cheney, Lewis Libby.

Abogados cercanos al caso dijeron que el testimonio de Miller parecer clarificar la vía para que el fiscal Patrick Fitzgerald termine su investigación de dos años sobre quién, de la administración de Bush, filtró la identidad de la espía de la CIA Valerie Plame y si alguna ley fue violada.

Con el testimonio de Miller, los abogados dijeron que Fitzgerald podría acelerar los autos de procesamientos del caso, o concluir que no se cometió crimen alguno, con lo que se terminaría su investigación.

El resultado podría remecer a la Casa Blanca, que ya está tambaleante tras las críticas recibidas por la respuesta al desastre ocasionado por el huracán Katrina y por la acusación del miércoles contra el líder republicano de la Cámara de Representantes, Tom DeLay.

La investigación de la filtración ha entrampado tanto a Karl Rove, importante consejero político del presidente Geoge W.
Bush, como a Libby.

La Casa Blanca había sostenido por mucho tiempo que ellos no tenían nada que hacer respecto al caso.

Miller, quien fue enviada a prisión el 6 de julio a pesar de que nunca escribió un artículo sobre el asunto de Plame, no había hecho ningún comentario antes de entrar el viernes al tribunal de la corte federal a entregar su testimonio.

La periodista fue puesta en libertad desde el Centro de Detención de Alexandria a las afueras de Washington, luego de que ella y sus abogados alcanzaron un acuerdo con Fitzgerald sobre la importancia de su testimonio.

La portavoz de Cheney Lea, Anne McBride, dijo en respaldo a Libby: "Es una investigación en curso, en la cual estamos cooperando completamente".

El abogado de Rove, Robert Luskin, dijo: "Esto no involucra a Karl y el no ha sido contactado (por Fitzgerald)".

Fuentes legales cercanas al caso dijeron que Miller estaba bajo una fuerte presión para testificar porque Fitzgerald podría haber intentado imponer una sentencia criminal contra ella.

Un portavoz de Fitzgerald declinó hacer comentarios al respecto.

El fiscal había indicado a comienzos de este año que podría terminar su investigación cuando obtuviera el testimonio de Miller, dijeron los abogados involucrados en el caso.

Fitzgerald ya había obtenido la cooperación del reportero de la revista Time Matthew Cooper, quien accedió a testificar tras decir que había recibido "el consentimiento personal expreso" de su fuente para revelar su identidad.

Según el New York Times, Miller se reunió con Libby el 8 de julio del 2003 y se comunicó con él una semana más tarde por teléfono.

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