9 de diciembre 2005 - 00:00

Pesimismo por la Argentina

Santiago (enviado especial) --Andrés Velasco habló sobre la economía de la Argentina, donde dijo tener afinidades con Pablo Guidotti, Mariano Tomassi, Federico Sturzenegger y Rafael Di Tella, el hijo de Torcuato.

Periodista:
Los que critican al «modelo liberal» ejemplifican con lo que ocurrió en la Argentina, y los que lo elogian, mencionan el caso chileno. ¿Qué opina?

Andrés Velasco: Mi impresión es que la discusión del modelo no es fructífera. Se presta para abstracciones altisonantes que no dicen nada. Más allá de las grandes posiciones filosóficas, a nadie sensato le caben dudas acerca de tres cosas: tiene que haber un rol central para el mercado en la asignación de recursos; el gobierno no tiene que gastar más de lo que tiene y, especialmente en un país chico como Chile, no tiene sentido dejar de tener una economía abierta. En el caso de la Argentina, en algún sentido no completó esos tres pilares: la apertura no fue todo lo grande que pudo haber sido, hubo áreas en las que fallaron las políticas públicas y la política fiscal fue débil. Era una situación ya dada, y quizás a De la Rúa y al «Mingo» (Cavallo) les echaron culpas que no eran de ellos. En determinados momentos es difícil hacer correcciones sin que salga la gente a la calle. Me parece que es una zoncera decir que lo que ocurrió en la Argentina se debe a reformas liberales.

P.: ¿Y cómo ve el rumbo económico argentino hoy?

A.V.: No quisiera dar una opinión con mucho detalle porque no sigo el día a día, pero los países que han avanzado en América latina lo han hecho porque, primero, han mantenido relaciones cordiales con los inversores, cosa que en la Argentina no siempre parece ocurrir. Segundo, han evitado controles de precios que se prestan para distorsiones. Y, tercero, han tenido una tasa de inversión alta, lo que tampoco se percibe.

Dejá tu comentario

Te puede interesar