20 de diciembre 2005 - 00:00

Petroleras: "Si quieren, será posible negociar"

Las empresas petroleras que operan en Bolivia y también tienen inversiones en la Argentina fueron ayer cautelosas al extremo frente a la victoria de Evo Morales. Coincidieron en que es muy pronto para opinar porque son más las incógnitas que las certezas sobre la política que se aplicará para el gas, aun cuando Morales ya formuló declaraciones sobre el tema (ver vinculada).

Hubo, además, sorpresa inicial porque no se esperaba un resultado tan contundente. En algunas compañías, se manifestó preocupación porque con 51% de los votos, Morales podría ser menos flexible, mientras en las empresas con más experiencia internacional se consideró que por primera vez en Bolivia podría surgir previsibilidad política.

«El gran problema de Bolivia es la inestabilidad política; si esto se supera y hay decisión de que las empresas privadas se queden, será posible negociar», dijo un representante empresario.

En las petroleras que tienen intereses en los dos países, también se coincide en que no habrá cambios en la cantidad de gas que la Argentina le compra a Bolivia desde 2004: alrededor de 7 millones de metros cúbicos diarios en otoño e invierno, menos de la mitad de lo que se exporta a Chile, y alrededor de 5% del consumo local en los días de mayor demanda.

Hay alguna preocupación por el precio, debido a una mayor incidencia de los impuestos, porque aun cuando ya desde junio rigen las alícuotas de 50% que fijó la nueva Ley de Hidrocarburos, todavía hay varios contratos que no se modificaron.

• Centro del problema

Pero de todos modos poco importa a qué precio puede llegar a cotizar el gas boliviano. El centro del problema pasa por si Bolivia ofrece certidumbre política para invertir el dinero suficiente -unos 3.000 millones de dólares- que se requieren para desarrollar las reservas y pensar, además, en importar desde ese país unos 20 millones de metros cúbicos diarios, a través de un nuevo gasoducto por construir.

Cuando a partir de 1997 las petroleras internacionales empezaron a descubrir los importantes reservorios de Bolivia, la concibieron como la proveedora natural de Brasil y la Argentina. Del primero, porque tiene muy poco gas; y de nuestro país, porque la falta de nuevos hallazgos llevan a muchos a pensar que el gas se está agotando y que en todo caso, el que se encuentre no tendrá las mismas condiciones geológicas que en Bolivia, donde es menos costoso extraerlo.

Bolivia posee la segunda reserva de gas natural más importante de Sudamérica (108 billones de metros cúbicos), después de Venezuela, y actualmente exporta a Brasil y a la Argentina.

La nueva ley petrolera aumentó de 34% a 50% los impuestos y regalías, y ordenó el rescate de la compañía estatal de petróleos y su inserción en la cadena de producción y comercialización internacional.
Ayer, el presidente de Repsol YPF, Antoni Brufau, fue el primero en saludar a Morales, aun antes que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Fuentes de la petrolera española indicaron, además, que seguirán trabajando en Bolivia «como hasta ahora».

Por su parte, Petrobras, que es la mayor productora de gas en Bolivia, dijo que aguarda definiciones del gobierno que encabezará Morales. «Estamos en un compás de espera, no haremos especulaciones sobre el asunto», dijo una fuente de la empresa brasileña en Rio de Janeiro, mientras el director del área de gas, Ildo Sauer, indicó que Brasil y Bolivia «tienen una interdependencia que es mutua». Añadió: «No creo que vayamos a tener problemas con Bolivia», país en el que la compañía invirtió u$s 3.500 millones durante 2003.

El grupo francés Total dijo que «sigue muy de cerca» la situación política boliviana, pero que no quería «especular». «Hacer hoy un comentario sería pura especulación», dijo un portavoz del grupo galo.

British Gas indicó «estar comprometido a largo plazo» en Bolivia, y que espera resolver «amistosamente» los problemas pendientes con la nueva administración.

Por último, Exxonmobil, que no tiene actividades de producción en Bolivia, sino de refinación como en la Argentina, afirmó que «como en cualquier otro país, la empresa espera poder seguir operando en condiciones fiscales atractivas y en un clima de inversión justo».

Petrobras controla directamente 14% de las reservas de gas, Total tiene participación en dos grandes yacimientos que son operados por la estatal brasileña, mientras Repsol lidera el consorcio llamado Andina, que controla 25,7% de las reservas bolivianas.

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