Petroleras: "Si quieren, será posible negociar"
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Pero de todos modos poco importa a qué precio puede llegar a cotizar el gas boliviano. El centro del problema pasa por si Bolivia ofrece certidumbre política para invertir el dinero suficiente -unos 3.000 millones de dólares- que se requieren para desarrollar las reservas y pensar, además, en importar desde ese país unos 20 millones de metros cúbicos diarios, a través de un nuevo gasoducto por construir.
Cuando a partir de 1997 las petroleras internacionales empezaron a descubrir los importantes reservorios de Bolivia, la concibieron como la proveedora natural de Brasil y la Argentina. Del primero, porque tiene muy poco gas; y de nuestro país, porque la falta de nuevos hallazgos llevan a muchos a pensar que el gas se está agotando y que en todo caso, el que se encuentre no tendrá las mismas condiciones geológicas que en Bolivia, donde es menos costoso extraerlo.
Bolivia posee la segunda reserva de gas natural más importante de Sudamérica (108 billones de metros cúbicos), después de Venezuela, y actualmente exporta a Brasil y a la Argentina.
La nueva ley petrolera aumentó de 34% a 50% los impuestos y regalías, y ordenó el rescate de la compañía estatal de petróleos y su inserción en la cadena de producción y comercialización internacional. Ayer, el presidente de Repsol YPF, Antoni Brufau, fue el primero en saludar a Morales, aun antes que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Fuentes de la petrolera española indicaron, además, que seguirán trabajando en Bolivia «como hasta ahora».
Por su parte, Petrobras, que es la mayor productora de gas en Bolivia, dijo que aguarda definiciones del gobierno que encabezará Morales. «Estamos en un compás de espera, no haremos especulaciones sobre el asunto», dijo una fuente de la empresa brasileña en Rio de Janeiro, mientras el director del área de gas, Ildo Sauer, indicó que Brasil y Bolivia «tienen una interdependencia que es mutua». Añadió: «No creo que vayamos a tener problemas con Bolivia», país en el que la compañía invirtió u$s 3.500 millones durante 2003.
El grupo francés Total dijo que «sigue muy de cerca» la situación política boliviana, pero que no quería «especular». «Hacer hoy un comentario sería pura especulación», dijo un portavoz del grupo galo.
British Gas indicó «estar comprometido a largo plazo» en Bolivia, y que espera resolver «amistosamente» los problemas pendientes con la nueva administración.
Por último, Exxonmobil, que no tiene actividades de producción en Bolivia, sino de refinación como en la Argentina, afirmó que «como en cualquier otro país, la empresa espera poder seguir operando en condiciones fiscales atractivas y en un clima de inversión justo».
Petrobras controla directamente 14% de las reservas de gas, Total tiene participación en dos grandes yacimientos que son operados por la estatal brasileña, mientras Repsol lidera el consorcio llamado Andina, que controla 25,7% de las reservas bolivianas.




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