La policía de Ohio solicitó hoy la ayuda de la población en la pesquisa sobre una docena de ataques con armas de fuego en un tramo de ocho kilómetros de autopista, cerca de Columbus, que han dejado una mujer muerta.
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El subjefe de policía del condado Franklin, Steve Martin, dijo que cuatro de los disparos, tres contra vehículos en tránsito y uno contra una escuela, procedieron de la misma arma.
Aunque las pruebas balísticas no llegaron a vincular el resto de los ataques ocurridos a lo largo de varios meses en la autopista interestatal 270 "los investigadores están casi seguros de que esos tiroteos están vinculados", agregó.
Las autoridades han recibido más de 500 llamadas de la población con supuestos datos pero hasta ahora no se ha especulado sobre quién podría ser responsable. La policía tampoco ha informado cuál es el tipo de arma usada.
El año pasado durante tres semanas el área metropolitana de Washington y los vecinos estados de Maryland y Virginia vivieron bajo la amenaza de dos francotiradores que mataron a 10 personas e hirieron a tres.
Dos hombres fueron detenidos y uno de ellos John Muhammad fue condenado a muerte, en tanto que su supuesto cómplice Lee Boyd Malvo está siendo juzgado en Virginia.
Martin dijo que la policía en Ohio no cree que "a esta altura sea conveniente para nosotros dar demasiada información. No queremos que la gente deje de llamar para darnos información porque nosotros divulgamos la nuestra".
Los ataques comenzaron en mayo en la ruta 270, la autopista que circunvala Columbus, pero no hubo muchas denuncias hasta después que el 25 de noviembre murió Gail Knisley, de 62 años, alcanzada por una bala que perforó el costado del automóvil que manejaba una amiga.
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