31 de mayo 2007 - 00:00

Por no criticar a Chávez Lula en apuros. ¿Y aquí?

La no injerencia en los asuntos internos de otros países es un principio internacional valioso. Sólo que muchas veces los gobiernos abusan de él para evitar definirse sobre temas incómodos. El cierre de la principal cadena privada de TV en Venezuela, acusada de opositora, concitó el repudio mundial, reacción que contrastó con el silencio sugestivo de la Argentina y Brasil. ¿Es lícito omitir un atropello semejante a la libertad de expresión? Lula da Silva, quien calló tanto como Néstor Kirchner, fue objeto ayer de fuertes reproches de los medios brasileños, encabezados por el poderoso grupo Globo. Será difícil que los venezolanos puedan poner un freno a los atropellos de Hugo Chávez si no cuentan con el apoyo de los dos países más importantes de Sudamérica. Los principios no deben olvidarse, por más intereses que haya de por medio.

Brasilia (EFE, AFP) - Las principales emisoras de televisión brasileñas calificaron ayer de «antidemocrática» y «absurda» la suspensión de la licencia de la venezolana RCTV y criticaron al presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, por evitar tomar una posición sobre el asunto.

La polémica se suscitó mientras en Caracas miles de estudiantes universitarios se movilizaban por tercer día consecutivo contra la medida, y cuando el gobierno chavista parecía ceder en algo en su ofensiva contra la prensa libre al anunciar que renovará la licencia a 151 emisoras de radio, vencida el domingo último, y que aún aguardan respuesta oficial. Con todo, persistía la amenaza de cierre del canal opositor Glovisión, lanzada el martes por el propio Chávez.

En Brasil, el vicepresidente del poderoso grupo de comunicación Globo, Joao Roberto Marinho, dijo que es « inaceptable» «el cierre» de la mayor cadena de televisión venezolana por parte del gobierno de Hugo Chávez.

Marinho aseguró que « Venezuela está en un camino muy malo de supresión de la libertad de expresión» y consideró que Chávez «desea que Venezuela se vuelva un país de opinión única».

  • Sustitución

  • El pasado 27 de mayo, RCTV, el canal más popular de Venezuela, dejó de emitir después de que el gobierno de Chávez le hubo denegado la renovación de su concesión. La señal de RCTV fue sustituida por una nueva emisora estatal, que según el gobierno venezolano dará espacio a los productores independientes, pese a que operará bajo la órbita del gobierno.

    El directivo de Globo dijo que «entiende» que el gobierno brasileño no se quiera pronunciar, «porque mantiene buenas relaciones con Venezuela», pero rechazó los motivos que esgrimió el martes el presidente Lula da Silva.

    El mandatario aseguró que el caso de RCTV «es un problema de la legislación y gobierno venezolanos» y que no opina ni opinará al respecto.

    Marinho dijo que la defensade la libertad de expresión «es un asunto que trasciende» a la política interna venezolana y «a las circunstancias de cualquier gobierno y nación», y es algo que «toda la humanidad debía estar cultivando».

    En la misma línea, el presidente de la Rede Record, segunda cadena de televisión del país, Alexandre Raposo, consideró que « todos deben salir en defensa de la democracia», por lo que «en casos como éste, es siempre importante que el gobierno se posicione».

    Tras su negativa inicial a pronunciarse, Lula da Silva pareció reaccionar a las críticas al destacar que «si muchas veces una andanada de malas noticias (sobre el gobierno) me parece mal, mucho peor sería si no existiese democracia en este país».

    En declaraciones al abrir el 24º Congreso de Radiodifusión el martes a la noche, añadió que la democracia permite que «la prensa diga lo que mejor le parece, en el momento que mejor le parece, y ser juzgada por el único jugador: los oyentes, los telespectadores y los lectores», agregó.

    «Si alguien exagera en la noticia, puede tener tres meses de gran audiencia, pero un día percibirá que su audiencia cayó porque dejó de ser verdadero», remató.

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