ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

25 de marzo 2026 - 10:33

¿Por qué los países del Golfo Pérsico no responden a los ataques de Irán?

La escalada golpea energía y comercio, pero las monarquías árabes priorizan la cautela mientras evalúan costos, alianzas y posibles represalias.

ver más

Los países del Golfo evitan una respuesta militar pese a los ataques iraníes.

Los países del Golfo Pérsico evitan responder militarmente a los ataques de Irán y mantienen una estrategia de contención, pese a la creciente presión sobre sus infraestructuras energéticas y rutas comerciales, en un contexto de escalada que amenaza con alterar el equilibrio regional y exponer su vulnerabilidad económica.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Ataques que ponen a prueba la paciencia regional

Las ofensivas iraníes recientes, que incluyeron el uso de misiles balísticos contra el centro gasífero de Ras Laffan en Qatar, elevaron el nivel de alerta en la región. Sin embargo, la reacción de los gobiernos del Golfo fue medida. Doha, por ejemplo, expulsó a agregados militares iraníes, pero mantuvo a su embajador, reflejando una diplomacia cautelosa incluso ante ataques directos.

Embed

El interrogante persiste: ¿qué debería ocurrir para que estos países abandonen su tradicional política de contención? La pregunta cobra fuerza en un escenario donde Irán logró afectar el tránsito energético en el estrecho de Ormuz, una vía clave para la economía global y especialmente para los exportadores del Golfo Pérsico.

Arabia Saudita, con un gasto militar cercano a los u$s80.000 millones anuales, mantiene su capacidad operativa intacta, pero optó por advertencias en lugar de represalias directas, incluso mientras sus instalaciones energéticas siguen bajo amenaza.

La vía económica: presión sin confrontación directa

Más allá del plano militar, los países del Golfo evalúan herramientas económicas y financieras para responder a Teherán. Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, analizó congelar “miles de millones de dólares en activos iraníes” en Dubái y ya avanzó contra redes vinculadas a Hezbollah.

En ese sentido, el margen de acción aún es amplio. “Incauten los activos financieros ilícitos del régimen en todo el Golfo. ¿Por qué debería permitirse a Teherán atacar ‘la idea de Dubái’ mientras utiliza el Emirato como el centro financiero de su red global de evasión de sanciones?”, plantea el análisis.

Estas medidas podrían complementarse con presiones diplomáticas sobre socios clave como Japón, Corea del Sur e India, así como con intentos de influir sobre China para limitar su apoyo a Irán.

buque estrecho ormuz

El estrecho de Ormuz, eje de la tensión y clave en la falta de respuesta del Golfo.

Una respuesta militar que no llega

El debate sobre una eventual respuesta armada también gana espacio. Las capacidades militares del Golfo, respaldadas por tecnología y entrenamiento estadounidense, representan un poder disuasivo significativo que hasta ahora no fue plenamente utilizado.

“Veamos esos F-15 en acción”, señala el artículo, en referencia a la capacidad aérea de Arabia Saudita, sumada a la experiencia operativa de Emiratos Árabes Unidos con sus F-16. Sin embargo, la decisión de intervenir implica riesgos que los gobiernos buscan evitar en una región ya altamente inestable.

El ministro de Asuntos Exteriores saudita incluso advirtió que su país “se reserva el derecho de actuar militarmente contra Irán”, aunque sin precisar cuándo ni bajo qué condiciones se concretaría esa respuesta.

MOJTABA JAMENEI (1)

Irán golpea infraestructuras clave y pone a prueba la paciencia regional.

Entre la cautela y la presión internacional

El escenario expone una paradoja: los países del Golfo cuentan con herramientas para responder, pero optan por no utilizarlas plenamente. Factores como la dependencia energética global, el rol de Dubái como centro financiero y el temor a una escalada mayor condicionan sus decisiones.

Al mismo tiempo, crece la presión internacional para que adopten una postura más activa. El análisis concluye que no se les exige alinearse completamente con Israel, sino actuar en defensa de sus propios intereses y abandonar una estrategia que, hasta ahora, no logró frenar los ataques ni estabilizar la región.

Mientras tanto, la incertidumbre persiste y la región continúa en equilibrio inestable, con una pregunta que sigue sin respuesta clara: cuánto más podrán resistir sin intervenir directamente.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias