Irán advirtió que desplegará minas navales en el golfo Pérsico si Estados Unidos o Israel atacan sus costas o islas, y aseguró que podría bloquear las principales rutas marítimas de la región, en una nueva escalada de tensiones tras las amenazas cruzadas con Washington.
Irán amenaza a EEUU e Israel con deplegar minas navales en el golfo Pérsico para mantener el control sobre el estrecho de Ormuz
Teherán advirtió que podría bloquear rutas clave del golfo Pérsico si es atacado y apuntó contra Estados Unidos como responsable de la escalada.
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Irán advierte sobre el uso de minas navales en el golfo Pérsico ante posibles ataques de Estados Unidos o Israel.
La advertencia fue emitida por el Consejo de Defensa iraní, que anticipó un escenario de máxima confrontación en caso de una ofensiva militar. “Cualquier intento del enemigo de atacar las costas o islas iraníes provocará, de forma natural y conforme a la práctica militar habitual, el minado de todas las vías de acceso y rutas de comunicación en el golfo Pérsico y sus costas con distintos tipos de minas navales, incluidas minas flotantes desplegables desde la costa”, señaló el organismo.
El mensaje no dejó margen para interpretaciones: Irán está dispuesto a afectar directamente la navegación en una de las zonas más sensibles del comercio energético global.
Un posible bloqueo total del golfo Pérsico
El Consejo de Defensa fue aún más lejos al advertir que, si se concreta ese escenario, “todo el golfo Pérsico pasaría durante largos periodos a una situación similar a la del estrecho de Ormuz, es decir, todo el golfo quedaría prácticamente bloqueado”.
En ese contexto, Irán indicó que el tránsito marítimo no se detendría por completo, pero sí quedaría bajo su control. Según explicó, el paso por el estrecho de Ormuz para “países no hostiles” sería coordinado por Teherán, mientras que la responsabilidad de la crisis recaería sobre el “agresor”, en clara alusión a Estados Unidos.
La isla de Jarg, en el centro del conflicto
La amenaza iraní llega después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmara que todas las opciones están sobre la mesa, incluyendo una eventual intervención militar para asegurar la isla de Jarg.
Este enclave es clave para la economía iraní, ya que alberga la principal terminal de exportación de petróleo de la república islámica. Su posible ataque o control por parte de fuerzas extranjeras representaría un golpe estratégico directo.
Amenazas cruzadas con Estados Unidos
La escalada se intensificó tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien lanzó un ultimátum el sábado por la noche. “Si Irán no abre totalmente el estrecho en un plazo de 48 horas, a partir de este momento, Estados Unidos atacará y arrasará con sus diversas centrales eléctricas”, advirtió.
Desde Teherán respondieron con un tono desafiante, asegurando que podrían atacar instalaciones energéticas en el golfo Pérsico y bloquear completamente el estrecho de Ormuz.
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos más estratégicos del mundo: por allí circula cerca del 20% de las exportaciones globales de crudo. Desde el inicio del conflicto, el tránsito se redujo de manera drástica debido a los ataques iraníes, lo que impulsó una fuerte suba en los precios del petróleo.
En este contexto, cualquier interrupción total del paso podría tener consecuencias globales inmediatas, no solo en el mercado energético sino también en la estabilidad económica internacional.






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