4 de julio 2006 - 00:00

PRI, partido decadente pero todavía poderoso

México DF - El Partido Revolucionario Institucional (PRI), que controló la vida políticade México por 71 años hasta 2000, quedó sumido en el peor momento de su historia tras el resultado de las elecciones del domingo, pero jugará un papel clave en un Congreso dividido en tres.

En los comicios más reñidos en la historia de la segunda economía latinoamericana, el candidato del PRI, Roberto Madrazo, finalizó en un distante tercer lugar.

«No sé por qué venimos a cubrir este cementerio», dijo una reportera resumiendo el ambiente de caras largas en la sede del PRI, luego de que encuestas a boca de urna mostraran el domingo a la noche que la definición de la elección quedaba entre el candidato izquierdista, Andrés Manuel López Obrador, y el oficialista, Felipe Calderón.

Tras los comicios del domingo, el PRI, que actualmente tiene la mayoría relativa en el Congreso, pasará a ser la tercera fuerza política en la Cámara de Diputados y el Senado, cuyos nuevos integrantes asumirán el 1 de setiembre. No obstante, sigue siendo un partido fuerte que gobierna en la mayoría de los estados.

  • Divisiones

  • Analistas dijeron que la baja votación para los priístas es un fiel reflejo de las divisiones internas que marcaron la vida del partido tras la histórica derrota que les propinó el conservador Vicente Fox en 2000, la falta de renovación y el turbio proceso que llevó a la candidatura de Madrazo.

    «La elección del candidato fue una tremenda farsa, su obsesión con el poder (de Madrazo) lo llevó a deshacerse de sus rivales y generó una enorme molestia interna», dijo la analista Marcela Bobadilla, del centro privado Diseño Estratégico y Análisis Prospectivo.

    Muchos vieron el año pasado la mano de Madrazo en la divulgación de un supuesto enriquecimiento ilícito de su rival, el poderoso ex gobernador Arturo Montiel.

    Tras la publicación de información sobre lujosas mansiones que presuntamente tendría Montiel, éste renunció a su candidatura y Madrazo venció sin problemas al tercer contrincante, el casi desconocido Everardo Moreno.

    Pese a la baja votación en la elección presidencial, el PRI será clave, ya que una alianza entre el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de López Obrador y el Partido Acción Nacional (PAN) de Calderón se ve complicada teniendo en cuenta las posiciones antagónicas que han mantenido en muchos temas.

    «Va a ser un factor de poder real. Pero ahora tiene que haber una recomposición del partido», dijo Juan Pablo Córdoba, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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