Washington (EFE, AFP) - El presidente de los EE.UU., George W. Bush, promulgó ayer una polémica ley que prohíbe el método de aborto conocido como «nacimiento parcial», una práctica que calificó de «terrible forma de violencia», en la primera limitación al aborto que se aprueba en los Estados Unidos desde que fue legalizado en 1973, mediante el fallo de la Corte Suprema en el caso «Roe vs. Wade».
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La firma de la ley, que había sido vetada en los '90 por el entonces presidente Bill Clinton, fue considerada como un gran triunfo por las organizaciones opuestas al aborto, mientras que los defensores de la interrupción del embarazo prometieron comenzar una batalla legal.
En un discurso en Washington antes de promulgar la ley, aprobada por ambas Cámaras del Congreso el mes pasado, Bush dijo que la decisión «refleja la compasión y la humanidad de los ciudadanos estadounidenses». El método cuestionado consiste en provocar el parto y dar muerte al feto mediante la inserción de un objeto punzante en la base del cerebro, en una práctica que suele realizarse en el segundo o tercer trimestre después de la concepción.
«Durante años, se ha dirigido una forma terrible de violencia contra niños a los que sólo les quedan centímetros para nacer, mientras la ley miraba hacia otro lado», declaró el presidente. Finalmente, «hoy el pueblo estadounidense y nuestro gobierno han confrontado esta violencia y han salido en defensa del niño inocente», insistió Bush. Una de las mayores críticas presentadas contra la ley es que no contempla exenciones de ningún tipo, ni siquiera cuando los médicos consideren que seguir adelante con la gestación puede poner en peligro la vida de la madre.
Ejecutar un aborto mediante el sistema de «nacimiento parcial» supondrá al médico que lo practique una pena de dos años y medio de prisión.
Durante la pasada década, el Senado y la Cámara de Representantes aprobaron un proyecto que prohibía el aborto de gestación avanzada, pero el entonces presidente Clinton lo vetó porque no contenía una excepción que protegiera la salud de la madre.
Grupos liberales han interpuesto tres demandas judiciales en San Francisco (California), Nebraska y Nueva York. Precisamente, la ley promulgada por Bush ya recibió su primer obstáculo legal, cuando el juez Richard Kopf de Nebraska bloqueó la aplicación de la medida, luego de que cuatro médicos presentaron un recurso denunciando que la norma no contempla a las mujeres cuyas vidas corren peligro en los últimos meses del embarazo.
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