Prometió Uribe un segundo mandato de paz y seguridad
-
Los hutíes anunciaron una ofensiva coordinada con Irán y Hezbolá contra blancos estratégicos de Israel
-
El llamado del Papa León XIV en Semana Santa contra la guerra: "No dejemos que nos paralicen"
Dilian Francisca Toro, presidenta del Senado, bromea con Alvaro Uribe instantes después de que éste jurara su segundo gobierno como presidente de Colombia.
Uribe, el aliado más importante de EE.UU. en América latina, impulsó desde que asumió la presidencia una exitosa estrategia militar contra la guerrilla. Aumentó el gasto militar y el número de efectivos del Ejército y de la Policía, una estrategia que le permitió reducir los asesinatos, los secuestros, los ataques contra la infraestructura del país y aumentar el flujo de vehículos en las carreteras.
Aunque inició en 2003 una negociación de paz con los escuadrones paramilitares que ha permitido que más de 30.000 combatientes depongan las armas, no ha conseguido acercamientoscon las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la mayor guerrilla del país.
Con ese grupo rebelde, al que prometió derrotar militarmente en su primera campaña presidencial, debe buscar un acuerdo humanitario para lograr la liberación de 62 políticos y efectivos de las Fuerzas Armadas secuestrados, incluida la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
«Una nación próspera, equitativa, sin exclusiones y sin odio de clases requiere confianza, crecimiento, superación de pobreza y mejor distribución. El crecimiento y la solidaridad son medios, la superación de la pobreza y la equidad se constituyen en fines», dijo Uribe en su discurso de asunción.
El mandatario, quien goza del respaldo de los empresarios y de Wall Street, garantizó seguridad y confianza a los inversionistas y se comprometió a aumentar la cobertura de educación, salud, vivienda y subsidios para los más pobres.
«Vamos a construir una naciónen armonía, con rectitud, próspera y justa. Lo haremos apasionadamente, con vigor, para que las nuevas generaciones vivan felices en este noble suelo. Imploremos la ayuda de quienes nos guían desde la eternidad. Y a Dios, una luz inspiradora de tenacidad en el buen obrar», concluyó.
El vicepresidente Daniel Scioli, que encabezó la delegación argentina, afirmó que «a los gobiernos exitosos hay que permitirles continuar».
Además, le transmitió a Uribe los saludos del presidente Néstor Kirchner.




Dejá tu comentario