Tras obtener la victoria en las elecciones generales celebradas el domingo en España, el Partido Socialista (PSOE) de Pedro Sánchez defendió este lunes su apuesta por gobernar en soledad, esto es sin pactar con otras formaciones para obtener mayoría en el Parlamento, algo que le daría mayor margen de acción pero lo obligaría a pactar continuamente la tarea legislativa.
España: el PSOE pretende gobernar sin aliados para evitar condicionamientos
El Partido Socialista de Pedro Sánchez defendió su apuesta de no pactar con otras formaciones para obtener mayoría en el Parlamento. La decisión decepciona especialmente a la alianza de izquierda radical Unidas Podemos.
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La decisión decepciona especialmente a la alianza de izquierda radical Unidas Podemos, que pretendía cogobernar con Sánchez. Sin embargo, este parece tomar nota de la desconfianza del empresariado a la influencia que podría lograr el líder de aquella, Pablo Iglesias.
"Hay respaldo más que suficiente para ser el timón de este barco", dijo la vicepresidenta socialista en funciones, Carmen Calvo, dejando claro que su partido tiene la intención de formar un Ejecutivo progresista monocolor. "Pensamos que podemos seguir avanzando en esta fórmula que hemos iniciado", explicó, al recordar que su partido ya gobierna con solo 85 diputados, y ahora puede hacerlo con 123, un número mucho mayor aunque también inferior a la mayoría de 176 bancas. "Seremos un gobierno progresista, somos la izquierda de gobierno, por eso peleamos en el seno del PSOE, para no ceder ese espacio" a Unidas Podemos, remarcó Calvo en entrevista con la radio Cadena Ser.
Después de conocerse los resultados, Pablo Iglesias, cuya coalición de partidos obtuvo 42 escaños -un importante retroceso respecto a los 71 que tenía-, tendió la mano a Sánchez para trabajar con el objetivo de formar un Gobierno de coalición progresista.
Sin embargo, el PSOE no tiene intención de integrar a Unidas Podemos en el Ejecutivo, aunque pretende seguir recibiendo su apoyo parlamentario, que hasta ahora ha sido clave. "Nos refuerzan como Gobierno progresista, podemos seguir avanzando en esa fórmula", subrayó Calvo.
En la misma línea se pronunció el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, quien recordó que sumar a Unidas Podemos en un gobierno de coalición no alcanza para obtener la mayoría absoluta.
El PSOE tiene accesible un acuerdo con Unidas Podemos, pero se quedaría a 11 escaños de la mayoría absoluta, por lo que necesitará de pactos con los nacionalistas vascos y otros partidos minoritarios para formar gobierno. En una segunda votación, Sánchez podría ser investido con la abstención de los secesionistas catalanes, posibilidad que se presenta difícil pero no imposible.
Ábalos descartó que su partido vaya a buscar el apoyo de los secesionistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) para formar Gobierno, pero distinto sería lograr su abstención.
ERC, por su parte, ya ha puesto sobre la mesa sus condiciones. “Proponemos una mesa de diálogo y negociación, hablar de referendo y de iniciativas legislativas para levantar causas judiciales a nuestros compañeros”, afirmó Gabriel Rufián, el número dos del partido liderado por Oriol Junqueras, quien desde la prisión logró un triunfo indiscutido para su partido en Cataluña.
De cara a buena parte de la población y del arco político, un acuerdo con los nacionalistas catalanes sería extremadamente inconveniente para Pedro Sánchez.
En tanto, la opción de llegar a un pacto con Ciudadanos, con el que el PSOE sumaría mayoría absoluta, prácticamente quedó descartado después de que Inés Arrimadas, la líder en Cataluña, insistió en que su partido es "la alternativa de gobierno", y el PSOE no puede pretender acordar con ellos tras haber "vendido" Cataluña a los secesionistas.
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