Moscú (ANSA) - El terrorismo mundial usa al Islam y amenaza con una nueva y negativa versión de la revolución de memoria bolchevique, una suerte de «califato global», dijo ayer el presidente ruso Vladimir Putin.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Los documentos de los ideólogos y de los inspiradores del terrorismo prueban que ellos se ponen objetivos globales, buscan la creación de un califato global», dijo Putin durante una conferencia de prensa conjunta con el premier noruego, Kjell Magne Bondevik, realizada en Oslo al concluir su visita oficial al país.
Se trata de una amenaza, continuó Putin, que «recuerda los objetivos de la revolución mundial, pero en una forma nueva, la de la expansión del fundamentalismo» islámico.
«El Islam realmente no tiene que ver, los terroristas lo usan sólo como eslogan», conjeturó Putin, quien dijo que la lucha contra este fenómeno es difícil porque «no hay un enemigo visible, ni una línea del frente» y porque a los terroristas les bastan fuerzas limitadas para golpear de manera potente, como demostraron los atentados del 11 de setiembre.
Bondevik, por su parte, afirmó que Noruega condena todas las acciones terroristas, incluida la toma de rehenes a fines de octubre en Moscú por parte de un grupo de rebeldes chechenos, pero expone de manera «franca y directa» a Rusia el problema de los refugiados y del respeto a los derechos humanos en Chechenia. También se abordó la crisis iraquí, a propósito de la cual Putin se dijo confiado en que finalmente Bagdad aceptará la Resolución 1.441 de la ONU sobre inspecciones de armas.