Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años y vecina de Barcelona, España, recibirá eutanasia este jueves tras dos años de lucha legal para ejercer su derecho a morir. La firme resistencia del progenitor, quien judicializó el caso junto a Abogados Cristianos, ha retrasado la aplicación de la misma reconocida por la Generalitat en julio de 2024. Durante el programa "Y ahora Sonsoles", Ramos expresó, "Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir y punto”.
Quién es Noelia Castillo Ramos, la joven que va a recibir la eutanasia en Barcelona: "Quiero dejar de sufrir"
La vecina de Barcelona la recibirá este jueves después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) rechazara la petición de sus padres para frenar la muerte asistida.
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Noelia Castillo Ramos, la joven de 25 años, recibirá eutanasia este jueves.
Tras una caída desde un quinto piso en un intento de suicidio hace años, Noelia padece una paraplejia irreversible. Desde ese momento, su caso estuvo marcado por el enfrentamiento entre la voluntad expresada por la joven y la oposición de su familia. No obstante, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos confirmaron que su solicitud cumplía con la ley, permitiéndole continuar con el procedimiento.
Las declaraciones de Noelia Castillo Ramos
Noelia ha permanecido ingresada durante la mayor parte de este tiempo en una residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes, en Barcelona. La entrevista ante las cámaras, sin embargo, se ha grabado en casa de su abuela materna.
“Me quedan cuatro días porque el 26 ya me hacen la eutanasia”, afirmó Castillo Ramos. También explicó que la incomprensión familiar no cambió su postura: “Ninguno de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija”.
En sus intervenciones, la joven describe el dolor físico y el malestar psicológico que padece: “Siempre me he sentido sola, antes incluso de pedir la eutanasia yo ya veía mi mundo muy oscuro. No tengo ganas de nada, ni de salir, ni de comer, ni de hacer nada, y dormir se me hace muy difícil, aparte que tengo dolor de espalda y piernas”.
Por su parte, la madre ratificó el sufrimiento que siente tras la decisión de su hija, “Han sido tres años de altibajos, he estado rezando, pensando si ella en el último momento dice: me arrepiento. Si ella no quiere vivir, yo ya no puedo más”, asegurando que va a estar a su lado “hasta el último momento”.



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