25 de julio 2003 - 00:00

Reactivación deberá esperar aún en Brasil

La rebaja de un punto y medio de la tasa básica de interés de Brasil, dispuesta el miércoles por el Banco Central, disparó ayer un fuerte debate acerca de si será suficiente para reactivar la economía. Aunque los especialistas concuerdan en que lo que hay que rescatar en esa decisión -que continuó un recorte de medio punto decidido un mes atrás-es la tendencia descendente de las tasas más que su nivel actual, todo indica que a corto plazo el nivel de actividad seguirá siendo débil.

Este dato es de interés para la Argentina. Por un lado, porque se sabe que la demanda seguirá deprimida en el mercado, que capta algo más de 16% de la exportaciones nade/Diese, el desempleo en la región metropolitana de San Pablo -la capital económica del país-batió todos los récords en el semestre que Lula lleva en el poder, alcanzando en junio a 20,3%. Si bien este índice es 0,3 punto menor que el de mayo, es el mayor registrado en ese mes del año desde 1985, cuando se comenzó con estos estudios.

El miércoles, estadísticas oficiales hablaron de un desempleo a nivel nacional de 13% y de la destrucción desde enero de 443.000 puestos de trabajo.

Por otra parte, se supo ayer que la inversión extranjera directa bajó 63,6% entre enero y junio, alcanzando a 3.500 millones de dólares. Según datos del Banco Central, junio fue el peor mes desde 1995 en cuanto a inversiones de este tipo.

Según Corvi, «Brasil tiene una fuerte dependencia del ingreso de capitales. El año pasado esto sufrió un golpe muy fuerte por la situación preelectoral, pero este año se está empezando a recuperar. Más allá de la influencia de la baja de la tasa, lo más importante es que se retomen los niveles de inversión directa de años anteriores. Esto lo tienen muy claro las autoridades económicas y por eso buscan dar condiciones de estabilidad para las inversiones».

Por último, el sector automotor sigue con sus dificultades y tanto Volkswagen como General Motors suspendieron los despidos anunciados en los últimos días en medio de fuertes presiones sindicales.

¿Por qué la baja de tasas no será entonces suficiente para reactivar la economía? Por un lado, hay que tener en cuenta que la tasa básica (Selic) de 24,5% anual es real, ya que los últimos registros de deflación han abatido las expectativas inflacionarias. En este punto, los analistas encuentran motivos para el optimismo.

«La baja de la tasa indica que el gobierno cree que el problema inflacionario está medianamente superado. Sin niveles de inflación como los de años anteriores y con metas oficiales cumplibles, las tasas van a bajar todavía más», dice Corvi.

Mientras,
el crédito sigue siendo demasiado caro. Según la Asociación Nacional de Ejecutivos de Finanzas, la tasa promedio de los créditos para las empresas bajó 1,69 punto, hasta 69%, tras la decisión del Central, mientras que para las personas físicas cayó 2 puntos, hasta 116,05%. Las tasas de descubiertos bancarios superan 150%.

Otro punto importante es que la restricción del crédito está dada también por el elevado nivel de los encajes. Para cuenta corriente, hoy alcanzan 68%, para plazos fijos, 23%, y para cajas de ahorro, 30%.

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