Relanzó Brasil plan nuclear con submarino de u$s 526 millones
-
Gustavo Petro viajó a Venezuela y tuvo su primer encuentro con Delcy Rodríguez
-
Trump prórroga por otros 90 días la exención de la ley "Jones" para facilitar el transporte de petróleo en EEUU
Vista aérea del
complejo
nuclear de
Angra, en el
estado de Rio
de Janeiro. Luiz
Inácio Lula da
Silva anunció
ayer su
decisión de
construir allí
una tercera
planta, en
previsión de la
crisis energética
que se
augura para
2009.
«Brasil podrá darse el lujo de ser uno de los pocos países del mundo que domina esa tecnología de enriquecimiento del uranio y, a partir de ahí, pienso que seremos mucho más valorados como nación, como la potencia que queremos ser», dijo Lula.
Lula confirmó también la construcción de la central nuclear de Angra III, aprobada hace dos semanas por el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE) y que requería de su aprobación definitiva.
«Vamos a concluir Angra III y, si fuese necesario, construir más, vamos a construir porque es una energía limpia; la energía nuclear es una energía ya probada y aprobada en Brasil, es segura y detentamos la tecnología ¿Por qué no aprovechar?», dijo el presidente. «Tenemos condiciones de transformarnos en una gran potencia energética y no vamos a renunciar a eso», aseguró Lula.
Descartó, por otro lado, que el avance energéticosignifique un «compromiso» con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien mostró interés en la tecnología de energías alternativas brasileñas, como la producción de etanol a partir de caña de azúcar y biodiésel de oleaginosas.
«No tenemos ningún compromiso con el presidente Bush. El se aproxima a América latina porque es un error si alguien no se acerca a la región. Nuestra determinación es pensar en Brasil», aclaró Lula, quien también abrió las posibilidad para « reequipar» las fuerzas armadas del país.
Un periodista que se encontraba en la sala le consultó al mandatario si en sus declaraciones del lunes había hecho referencia a Hugo Chávez cuando mencionó que Brasil debía enfrentar a «adversarios» a sus proyectos en materia de biocombustibles. «El mensaje es para todo el mundo, nadie va a frenar a Brasil para cumplir con su papel histórico. No seremos sumisos para atender a los otros y no tomar en cuenta los intereses de Brasil», respondió el mandatario.
La construcción de la nueva central nuclear, que atiende las advertencias de los expertos acerca de una escasez de electricidad para 2009, cuenta con la oposición frontal de la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva. Esta es una reconocida ambientalista que ha dicho que «en los últimos 15 años ningún país construyó centrales nucleares porque hay muchos problemas con los residuos; tenemos otras fuentes, un gran potencial hidroeléctrico y energías limpias en las que debemos invertir».
En tanto, Greenpeace también rechazó los planes oficiales, considerándolos una concesión al «viejo sueño nuclear de los militares».




Dejá tu comentario