9 de enero 2004 - 00:00

Resiste Congreso plan de Bush para ilegales

Washington y Nueva York (EFE, ANSA) - El programa de legalización temporal de los indocumentados, anunciado el miércoles por George W. Bush, enfrenta ahora la prueba de fuego del Congreso de EE.UU., donde los demócratas lo consideran insuficiente y los republicanos más conservadores creen que va demasiado lejos. Por su parte, México, el país que más se beneficiaría en caso de que se aprobara la norma, aseguró que trabajará con Estados Unidos para modificar y mejorar el plan.

Si bien el Congreso, la Casa Blanca y grupos de todo el espectro político coinciden en que el sistema de inmigración de EE.UU. está «roto», no se ponen de acuerdo en cómo arreglarlo.

El Congreso tendrá que negociar diversos asuntos relacionados con el programa en cuestión, incluyendo lo que se cobra-rá por las cuotas de inscripción, cuántas veces podría renovarse y exactamente a cuántos beneficiaría.

El plan migratorio de Bush tampoco aclara qué opciones tendrían los indocumentados para pasar de simples trabajadores temporales a residentes permanentes.

Se calcula que el plan, una vez aprobado, podría beneficiar a entre 8 y 12 millones de personas que viven y trabajan en la clandestinidad, de las cuales aproximadamente 4 millones provienen de México.

La iniciativa fue aplaudida por la Cámara de Comercio de EE.UU. y del sector empresarial, particularmente de aquellas compañías que dependen de la mano de obra extranjera para las labores de construcción, agricultura y hotelería.

A juzgar por las reacciones en el Congreso, que son más de rechazo que de apoyo, su aprobación en el Legislativo no está garantizada
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Para muchos congresistas y grupos de activismo cívico, tanto de tendencias liberales como conservadoras, el plan de Bush es una «amnistía disfrazada» que beneficia a las empresas y no responde a las raíces de la inmigración ilegal.

«La iniciativa del presidente Bush no ofrece verdaderas soluciones a los problemas de nuestro sistema de inmigración... No es más que un intento de afianzar el voto hispano este año y esta propuesta no trata a los hispanos con el respeto y dignidad que merecen», dijo el congresista demócrata José Serrano (Nueva York)
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Algunos republicanos conservadores, como
Tom Tancredo (Colorado), consideran que el plan es desastroso porque, en lo que se refiere a la seguridad fronteriza, lo que ahora son fisuras se convertirían en enormes grietas.

Por su parte, el gobierno mexicano dijo que trabajará con los legisladores estadounidenses para asegurar que la propuesta inmigratoria se plasme en leyes que favorezcan a entre 5 y 8 millones de inmigrantes mexicanos ilegales en Estados Unidos
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