27 de marzo 2010 - 11:16

Revelan que la Reina Victoria tenía un amante indio

Una de las fotos del Telegraph que muestran a la Reina con su sirviente.
Una de las fotos del "Telegraph" que muestran a la Reina con su sirviente.
La Reina Victoria de Inglaterra (1819-1901) mantuvo en secreto una relación amorosa con su sirviente indio Munshi Abdul Karim, según una serie de cartas, documentos y fotografías dados a conocer por el periódico inglés Daily Telegraph.

Dicho archivo indica que el rápido ascenso de Karim dentro del Palacio de Buckingham despertó la sospechas de muchos cortesanos y miembros de la Familia Real, acerca del romance de ambos.

El militar indio arribó a Londres en 1887 a la edad de 24 años y en pocos años se volvió la mano derecha de la monarca británica, llamado como el "John Brown indio", en alusión a otro de los protegidos de Victoria.

El Telegraph informó que por décadas se trató de ocultar la relación que mantenía la Reina con su sirviente indio y agregó que los rumores fueron tan fuertes, que el primogénito de la soberana, el rey Eduardo VII obligó a Karim a quemar todas las cartas secretas que le había enviad a la reina.

En una serie de escritos autobiográficos del sirviente indio, éste dijo sentir un amor "maternal" con Victoria, a quien llamaba "Reina Emperadora" o "Gran Emperadora".

"Mientras escribo mi vida no puedo dejar de pensar en los muchos honores que me dio Su Majestad. Rezo al Todopoderoso para que siempre bendiga a nuestra Reina Emperadora", agregó Karim.

Su impacto en la Casa Real británica fue inmediato. El sirviente indio introdujo el curry al menú real y comenzó a enseñarle urdu a la Reina.

Un año después de su llegada Victoria estaba tan "encandilada" con su sirviente, que lo nombró "Munshi y Paje Indio a la Reina Emperatriz por un salario de 12 libras al mes".

El sirviente comenzó a acompañar a Victoria en sus giras por Europa, donde fue presentado a primeros ministros, reyes y miembros de la nobleza. Poco después Karim contaba con sus propios sirvientes y para 1893 utilizaba el carruaje privado de la monarca.

Cuando Victoria murió en enero de 1901, el futuro rey Eduardo VII y la princesa Beatriz finalmente se vengaron del sirviente indio, al ordenarlo a abandonar el Palacio de Buckingham y quemar las cartas privadas a la Reina.

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