Revelaron que Juan Pablo II consideró su renuncia en 2000
Un día antes del funeral de Juan Pablo II, que reunirá en Roma a 200 dignatarios extranjeros y a millones de personas, el Vaticano divulgó el testamento espiritual del Pontífice. En él, Karol Wojtyla confiesa haber pensado en la renuncia a partir del año 2000, muestra sus dudas sobre si debía ser enterrado en Polonia o en el Vaticano, pide que se destruyan sus documentos personales y reafirma que no deja bienes materiales.
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El cambio de idea tres años después puede deberse a las consultas que hizo a destacados cardenales sobre el asunto.
Una de ellas, según se supo hace años, fue al cardenal francés Jacques Martíns, a quien le preguntó qué le parecía la idea de que fuera enterrado en la catedral de Cracovia, a lo que el purpurado le respondió que haría felices a los polacos y que desilusionaría a la cristiandad.
En 2000 dudó en seguir adelante con su cargo. «Ahora en el año en que cumplo 80 años es necesario preguntarse si no es el tiempo de repetir como el bíblico Simón «Nunc dimittis» («Ahora renuncia»), dice. También se refirió a la situación en el mundo y resalta que en la década del '80 era difícil y tensa, pero que desde otoño de 1989, éste había cambiado. En octubre de ese año cayó el Muro de Berlín y comenzaron a desmoronarse los regímenes comunistas de Europa del Este.
El texto que fue presentado ayer había sido leído íntegramente el miércoles a los cardenales reunidos en congregación general, para decidir, entre otros asuntos el día del comienzo del cónclave, que será el 18 de abril.
«Fue una lectura en un clima de recogimiento y de oración», dijo un purpurado. Y añadió: «Fue muy emocionante. Es tan wojtyliano en su contenido e, incluso, en su redacción, que era como estar viéndolo de nuevo, dándonos sus últimos consejos de padre bueno y santo». Muchos cardenales se emocionaron, y algunos hasta lloraron. El testamento es el broche de oro del pontificado de Wojtyla «El Grande». Y quizás, el primer paso hacia el Papa santo, dijeron expertos.



