19 de noviembre 2004 - 00:00

Rio: policías simularán ser turistas para frenar delito

Rio de Janeiro (Reuters, ANSA) - La policía detuvo a 120 chicos de la calle entre el miércoles y ayer en Rio de Janeiro para frenar una ola de asaltos a turistas extranjeros, a la vez que reforzó las patrullas con agentes que se harán pasar por turistas con cámaras de video.

Una portavoz de la secretaria de Seguridad de ese estado brasileño dijo que el nuevo esquema de patrullaje involucrará a 22 batallones y comenzará hoy. El operativo, llamado Turismo Seguro, será desplegado en la zona sur de la ciudad, que comprende los puntos turísticos más visitados, como Copacabana, Ipanema y Leblón.

Mientras tanto, unos 100 niños fueron capturados el miércoles y otros 20 ayer. Al menos 24 turistas fueron asaltados durante el fin de semana largo del feriado que terminó el lunes, la mayoría por pandillas de jóvenes.

En el hecho más grave, una turista y científica japonesa de 61 años fue asaltada y apuñalada el viernes pasado a la noche por un grupo de adolescentes frente al tradicional Hotel Copacabana Palace. La mujer fue atropellada por un automóvil en la Avenida Atlántica cuando intentaba huir y al cierre de esta edición aún se encontraba en el hospital en condición delicada.

Rio de Janeiro cuenta desde agosto de 2003 con un amplio dispositivo de cámaras instaladas en la costa atlántica, que en el último tiempo se reveló insuficiente contra el crimen.

«Se retirarán más niños de las calles. Aquellos que no tienen antecedentes son enviados a refugios municipales, mientras a quienes atrapen robando serán enviados a reformatorios», dijo la portavoz.

•Reserva

La funcionaria añadió que las autoridades prefieren mantener los detalles del nuevo esquema de patrullaje en secreto para garantizar su mejor funcionamiento.

«Habrá policías con cámaras fotográficas y de video registrando cualquier movimiento sospechoso. No podemos dar detalles, pero algunos pueden simular que son turistas mientras que otros estarán filmando desde puentes u otros lugares»,
explicó.

Los asaltos a turistas, cuyas visitas son clave para la economía de Rio de Janeiro, provocaron una fuerte crítica de los dueños de los hoteles, quienes exigieron mejorar la seguridad pública en la ciudad balnearia, conocida por su belleza, pero que está cargada de violencia.

De acuerdo con la legislación local, los chicos de la calle que son detenidos no están obligados a permanecer en los albergues y muchos vuelven a las calles después de pocos días. En cuanto a los reformatorios, muchos especialistas en violencia los llaman «escuelas del crimen» en donde los niños se vuelven más violentos y organizados.

Los crímenes en la calle representan sólo una parte pequeña de la violencia de Rio de Janeiro. La mayoría de las muertes que convierten a la ciudad en una de las ciudades más peligrosas del mundo ocurre en los barrios bajos -favelas-y en las áreas pobres de los alrededores, donde reinan las bandas del narcotráfico. Este tipo de delitos no suele afectar a los turistas.

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