22 de abril 2003 - 00:00

Rusia se opone a levantar sanciones

Moscú (EFE) - Rusia se opuso ayer a un rápido retiro de las sanciones económicas que pesan sobre Irak por temor a perder las jugosas ganancias del programa Petróleo por Alimentos, del que Moscú era el principal beneficiario antes de la guerra.

Tras la victoria de la coalición en Irak, el Kremlin no puede ocultar su nerviosismo por el destino de sus intereses en el país árabe -desde los 8.000 millones de dólares que le debe Bagdad, hasta sus estratégicos contratos petroleros- y por ello trata de ganar tiempo en el último espacio de maniobra que le queda en la ONU.

El ministerio ruso de Asuntos Exteriores se opuso a la posibilidad de un levantamiento «inmediato» de las sanciones a Irak como propone Estados Unidos y exigió que antes se completen las inspecciones de la ONU en ese país.


La diplomacia rusa insistió en que «no se puede hacer tabla rasa» de la crisis iraquí y de todas las condiciones planteadas en Irak por más de una década de resoluciones. «La solución del problema iraquí debería empezar en el punto en el que quedó interrumpida por la guerra», pues «todas las decisiones de la comunidad internacional sobre Irak permanecen en vigor», indicó la Cancillería.

Moscú teme que el levantamiento unilateral de las sanciones beneficie a EE.UU. y a sus empresas, y sea el golpe de gracia para una ONU ya tocada por las divergencias surgidas a raíz de la crisis de Irak. Para el Kremlin, antes de levantar las sanciones es preciso «cerrar el dossier de desarme de Irak», lo que se conseguirá sólo después de que los inspectores de la ONU constaten que no hay armas de destrucción masiva en el país.

«Esto se puede hacer en un par de semanas, pues es evidente que en Irak no hay armas de exterminio», como alegaron Gran Bretaña y EE.UU. para lanzar su ataque y demolición del régimen de Bagdad, señaló la diplomacia rusa.

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