«Nos iremos antes de que estalle la guerra. Cuando las tropas entran, los diplomáticos se van», dijo un funcionario europeo. «Cuando ellos comienzan su trabajo, nosotros terminamos el nuestro. No puede haber trabajo para los dos.»
Los tres países se oponen a una invasión estadounidense, y sus representantes decidieron quedarse hasta que los canales diplomáticos se hayan agotado, enviando mensajes y persuadiendo a Irak para que cumpla las exigencias de la ONU.
Las embajadas, en su mayoría, ahora están vacías, a excepción de los guardias de seguridad y el personal local.
«Nos iremos en las 24 horas previas al ataque. Nos quedaremos hasta el último momento para no rendirnos ante la opción de la guerra», dijo un diplomático occidental.
Dejá tu comentario