El presidente iraquí, Jalal Talabani, ayer al anunciar que se ha completado la redacción de la futura Constitución de su país. Sin embargo, la persistencia de fuertes desacuerdos hace temer por su aplicación.
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El rechazo de los sunnitas, minoría que agrupa a 25% de la población y a la que pertenece el depuesto dictador
El rechazo en tres de las 18 provincias iraquíes dominadas por árabes sunnitas es suficiente para boicotear la Constitución bajo las actuales normas electorales, pero el presidente
El texto define a Irak como «parte del mundo islámico, y su población árabe es parte de la nación árabe».
Los sunnitas, y algunos chiitas -quienes también son árabespugnaban para que la Constitución dijera que todo Irak es parte del mundo árabe, extremo rechazado por los kurdos del norte que son musulmanes, pero no árabes. A su vez, un objetivo prioritario para la Casa Blanca es que no surja de todo este proceso un país regido por el Corán en lugar de normas democráticas de estilo occidental.