Washington (Reuters, ANSA, DPA) - La aprobación de una partida extra de 87 mil millones de dólares para afrontar las operaciones en Irak y en Afganistán puede complicarse para George W. Bush. Senadores estadounidenses, republicanos y demócratas pidieron precisiones al subsecretario de Defensa, Paul Wolfowitz, y de acuerdo con las críticas esgrimidas, el cuerpo podría rechazar la demanda de la Casa Blanca.
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«Es una píldora amarga de tragar», dijo el senador demócrata Carl Levin. Su par republicano Pat Roberts señaló, por su parte, que la Comisión de Inteligencia del Senado revisará «las predicciones de posguerra» del gobierno.
John McCain, también republicano, cuestionó que «está claro que subestimamos el desafío que debíamos afrontar luego de la fase militar en Irak», aunque se mostró partidario de enviar más tropas al frente.
• Defensores
Wolfowitz y el general Richard Myers, jefe del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas estadounidenses, miembros del ala dura de la Casa Blanca, defendieron la operación en Irak como un elemento vital en la guerra contra el terrorismo.
«Si matar a estadounidenses conduce a la derrota y a la restauración del antiguo régimen o a cualquier clase de nueva tiranía (en Irak), los terroristas y las fuerzas de la represión, el odio y la intolerancia se anotarían una enorme victoria estratégica», dijo Wolfowitz. El presidente Bush re-firmó desde Florida que su país «no será intimidado. Alcanzaremos esta victoria decisiva en la guerra que hemos comenzado».
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