20 de agosto 2008 - 00:00

Se paraliza Bolivia por protestas contra Evo

La Paz (EFE, Reuters, AFP) - La huelga general convocada por los opositores al presidente Evo Morales en cinco regiones de Bolivia provocó ayer la paralización de sus capitales y derivó en choques violentos en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en una jornada marcada por la tensión.

Los líderes autonomistas de las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca exigieron con este «paro cívico» la devolución de una renta petrolera que el gobierno de Morales destinó desde principios de año a costear una ayuda a los mayores de 60 años.

Los opositores autonomistas acusan al gobierno central de querer debilitar económicamente a sus departamentos (provincias) con el recorte de la renta procedente del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), uno de los principales puntos de conflicto entre el mandatario indígena y los prefectos (gobernadores) de esas regiones. Pero, según observadores, la medida de fuerza de ayer también apuntó a dificultar el proceso de ratificación en un referendo del proyecto de Constitución indigenista y socialista de Morales.

Las primeras horas de la huelgaestuvieron marcadas por episodios violentos en Santa Cruz, un bastión de los opositores a Morales, donde grupos tanto autonomistas como oficialistas agredieron a policías en unos casos y a periodistas en otros. Durante la noche del lunes, miembros de la radical Unión Juvenil Cruceñista «patrullaron» las calles de la capital departamental armados con palos y bates de béisbol para obligar a cumplir el paro y llegaron a golpear a dos policías, cuyo vehículo quedó destruido, según mostraron diversos canales de televisión.

  • Golpes

  • En el populoso barrio del Plan 3000, enclave oficialista en Santa Cruz, un grupo afín al presidente Morales golpeó a periodistas de los canales ATB y Bolivisión y destruyó el vehículo en el que realizaban su cobertura.

    Precisamente, el Plan 3000 fue el «punto caliente» de la jornada de huelga, pues en ese barrio ambos bandos se agredieron con pedradas y petardos, después de que la policía intentara dispersarlos con gases lacrimógenos, según constataron testigos.

    En la capital de Tarija (sur), grupos de jóvenes autonomistas mantienen ocupadas desde el lunes a la noche las oficinas de la Aduana Nacional, por lo que el Ejecutivo ordenó al Ejército custodiar todas las institucionesdel Estado en las cinco regiones huelguistas.

    Tras la toma de la aduana, el gobierno protegió con militares las instalaciones de la empresa de telecomunicaciones estatal Entel en esa ciudad, que también pretendían ocupar los jóvenes radicales.

    Tanto en Tarija como en Santa Cruz de la Sierra los huelguistas bloquearon varias calles para garantizar la suspensión de actividades, lo mismo que en Trinidad (capital de Beni), Cobija (Pando) y Sucre (Chuquisaca), aunque en estos lugares no hubo incidentes mayores.

    El viceministro de Régimen Interior, Rubén Gamarra, destacó que la huelga fue parcial porque sólo se acató en las capitales y no en las zonas rurales. Gamarra también denunció que la protesta se cumplió «bajo las amenazas y violencia» de los grupos radicales autonomistas. Desde Santa Cruz, el presidente de su Comité Cívico, Branko Marinkovic, atribuyó los hechos violentos ocurridos en la ciudad a grupos afines al MAS ( Movimiento al Socialismo), el partido de Morales, o a personas «pagadas» por esta formación.

    Marinkovic destacó que los cruceños acataron con «civismo» un paro convocado para recuperar unos recursos que, según dijo, les pertenecen.

    El paro de las regiones de la denominada «media luna» más Chuquisaca provocó también la suspensión de los vuelos nacionales desde La Paz.

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