Se torna incierta la aprobación de la reforma migratoria en EEUU
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John Boehner, líder republicano y presidente de la Cámara de Representantes.
Las palabras de Boehner, según observadores, suponen el portazo casi definitivo a las esperanzas migratorias, pese a que numerosos analistas coinciden en que rechazar una reforma migratoria podría alienar definitivamente a los republicanos del voto hispano que tanto peso tiene para asegurarse la recuperación de la Casa Blanca, tal como reconoció el propio Boehner tras la derrota el año pasado del candidato republicano a la presidencia, Mitt Romney.
De hecho, así lo había vuelto a reconocer el propio Boehner antes de su comparecencia pública. Según un video difundido por un grupo proinmigración, dos jóvenes hijas de indocumentados bajo amenaza de deportación se acercaron hasta el restaurante donde Boehner desayuna habitualmente y le preguntaron de forma directa si pueden contar con él para aprobar una reforma migratoria.
"Estoy tratando de encontrar una manera de lograr esto, pero no es fácil (...) pero he dejado claro desde el día después de las elecciones de que es hora de lograr hacer esto", respondió un visiblemente incómodo Boehner, quien sin embargo eludió comprometerse de forma clara en la materia.
Tras escuchar sus declaraciones en el Congreso, las dos jóvenes inmigrantes, Carmen Lima, de 13 años, y Jennifer Martínez, de 16, acusaron al líder republicano de "mentirles" en la cara.
Pese al nuevo revés, la Casa Blanca insistió sin embargo en que sigue habiendo una oportunidad para la reforma migratoria.
"Creo que podría suceder este año", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, al ser consultado sobre las posibilidades de una reforma migratoria pese a las palabras de Boehner.
El portavoz reconoció que la Cámara Baja "es el obstáculo" para ello, pero subrayó que también podría transformarse en la "oportunidad" si decide "actuar de forma rápida y decisiva" en la materia.
En el marco de sus esfuerzos por promover la reforma migratoria, Obama recibió en la Casa Blanca a un grupo de líderes religiosos con quienes discutió "el compromiso compartido de destacar el imperativo moral que existe para la reforma migratoria". El mandatario ha realizado similares reuniones en las pasadas semanas con otros grupos de presión, entre ellos directivos de grandes empresas del país.
Los esfuerzos concentrados de Obama en esta materia se deben, más allá de su renovada promesa al electorado hispano -y a otros grupos migratorios con derecho al voto, como el también influyente asiático- en que la reforma migratoria se perfila como la única gran iniciativa legislativa con todavía algún viso de poder convertirse en ley en su segundo mandato, tras el fracaso de un intento, a comienzos de año, por impulsar un mayor control de armas.
Así lo reconoció la víspera el vicepresidente, Joe Biden, quien según el diario digitial "Politico", durante una teleconferencia con líderes católicos y de otras confesiones, les instó a no permitir que suceda lo mismo que con la fracasada lucha por un mayor control de las armas.



