Bagdad (ANSA, AFP, EFE) --Al menos 18 personas murieron ayer en Irak, mientras un comando mató a Riyad Habib, candidato del partido del premier Iyad Allawi en las elecciones del 30 de enero y en Mossul fue secuestrado el arzobispo católico Basile Georges Casmoussa, informó el vocero del Vaticano, Joaquín Navarro Valls.
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La nueva oleada de violencia se produce en momentos en que comenzó la inscripción de los iraquíes que viven en el exterior para poder votar el próximo 30 y cuando el gobierno interino dice prepararse «para lo peor».
El arzobispo Casmoussa, de la comunidad católica siriaca de Mossul, fue secuestrado ayer por la tarde por unos hombres armados, confirmó el padre Faraj, de la Iglesia Caldea de esa ciudad del norte iraquí.
«Un grupo de hombres armados a bordo de dos vehículos atacó a monseñor Casmoussa, que se disponía a subir a su automóvil en compañía de su chofer en el barrio Al Churta de Mossul. Los asaltantes controlaron a monseñor Casmoussa y lo metieron en el baúl de su vehículo antes de huir», explicó.
En Roma, el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, reconoció el secuestro y afirmó que «la Santa Sede deplora del modo más firme este acto terrorista y pide que monseñor Casmoussa sea restituido rápidamente sano y salvo a su ministerio».
Los cristianos iraquíes son 800.000, 3% de la población, y la creciente violencia contra sus iglesias y líderes religiososlos está empujando cada vez más al exilio.
Monseñor Casmoussa, oriundo de Karakoche (Irak), tiene 66 años. Ordenado sacerdote en 1962, fue nombrado arzobispo por el papa Juan Pablo II el 8 de mayo de 1999.
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