Johnston, de unos treinta años de edad, viajaba en un vehículo, de color blanco por una de las calles del centro de Gaza cuando fue detenido por cuatro desconocidos, que le obligaron a abandonar su coche y subirse a otro, en el que se lo llevaron.
Hasta el momento ninguna organización asumió la autoría del secuestro.
Mientras, la Policía palestina patrulla la zona en la que fue visto por última vez el periodista británico, para recabar pistas que puedan llevar a esclarecer su paradero.
Tanto la Autoridad Nacional Palestina (ANP), como las fuerzas de seguridad, condenaron el hecho y pidieron los captores que liberen a Johnston.
En los últimos años decenas de periodistas y trabajadores de organizaciones extranjeras con sede en los territorios palestinos fueron secuestrados por milicianos en Gaza y Cisjordania, aunque en todos los casos fueron puestos en libertad, generalmente pocas horas después de su desaparición.