24 de febrero 2004 - 00:00

Según Lula, "Este es un país sólido. No hay crisis política"

Según Lula, Este es un país sólido. No hay crisis política
Brasilia (EFE, ANSA, Reuters) - El presidente Luiz Inácio Lula Da Silva afirmó ayer que «no hay crisis política» en Brasil a causa del escándalo por corrupción que salpica a su gobierno.

«Todo lo que sea denuncia en este gobierno va a ser investigado. Nadie puede imaginar que una denuncia cualquiera cause crisis política en Brasil. Este país es muy sólido. Este país tiene instituciones democráticas muy fuertes», dijo Lula en su programa de radio «Desayuno con el presidente».

El presidente brasileño aseguró que está «muy tranquilo» y que su gobierno, al contrario de lo que dice la oposición, no ha quedado paralizado por las denuncias de tráfico de influencias y donaciones ilegales de capitalistas del juego para la campaña electoral oficialista de 2002.


«Un presidente de la República no puede nunca ponerse nervioso. Todo el mundo tiene el derecho de hablar lo que quiere. Todo el mundo tiene el derecho a ponerse nervioso. El presidente de la República no puede porque debe transmitir tranquilidad al pue blo», sostuvo Lula.

Luego de su programa de radio, y mostrando que el tema no lo preocupa demasiado, Lula recibió a un numeroso grupo de parientes y amigos en la residencia presidencial, con quienes jugó un partido de fútbol y comió un asado.

Por su lado, el titular del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), José Genoino, afirmó que «la cabeza de Dirceu es innegociable. El PT está unido. El gobierno funciona normalmente. No hay crisis de gobernabilidad».


• Parálisis

Pero el senador opositor Arthur Virgilio afirmó que «el gobierno está paralizado y Lula parece la reina de Inglaterra porque quien está herido es el hombre fuerte del gobierno, José Dirceu. Si el problema fuera en otro sector, no tengo dudas de que Dirceu lo habría solucionado».

El caso derivó en un escándalo debido a la negativa del oficialista de crear una comisión investigadora en el Congreso, contrariando su prédica histórica y poniendo en tela de juicio su imagen de partido fuertemente comprometido con la ética.

Además, nuevas revelaciones de la prensa demostraron que el ex asesor de Dirceu en la Secretaría de Coordinación Política, Waldomiro Diniz, continuó reuniéndose con capitalistas del juego para analizar contratos con el Estado durante 2003, cuando estaba en el gobierno, a pesar de que sus funciones no incluían ese tipo de encuentros.

Según
Lula, «hasta ahora no se tiene ninguna prueba de que él cometió algún acto ilícito en esa función».

«Ese ciudadano cumplía una función de relaciones entre el gobierno y el Congreso nacional, pero hasta ahora no se tiene ninguna prueba clara de que él cometió algún acto ilícito en esa función», destacó el presidente.
Pero «si él cometió alguna cosa antes o fuera de esa función, es un problema de la policía», agregó.

«La policía federal va a ser movilizada; el Ministerio Público tiene autonomía para hacer sus investigaciones, el Congreso Nacional tiene sus autonomías», dijo Lula.

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