Según The Times, inteligencia británica ocultó casos de pedofilia durante gobierno de Thatcher
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Parlamento británico
En el informe aparecen los nombres de al menos tres prominentes políticos conservadores del gobierno de Thatcher -Peter Morrison, Leon Brittan y William van Straubenzee- ya fallecidos.
Pero no está claro si existen vínculos entre ellos y la nota de Duff.
Por encima de todo, sin embargo, el informe revela una mentalidad de silencio, ocultamiento y justificación, si no complaciente, en la minuta entre Robert Armstrong, orientada a encontrar frases de cortesía, no por ello menos despreciables.
El trasfondo es aquel de un país que en esos años -como en las décadas sucesivas y también a continuación, hasta tiempos recientes- parece haber escondido bajo la alfombra una miríada de abusos sexuales y acoso, si el abusador era un privilegiado.
Las revelaciones de estos últimos años han llegado a sacudir el reino, obligando a que el actual gobierno debería encomendar una investigación sobre las faltas y omisiones de las Instituciones.
La investigación está a cargo de una comisión independiente cuyo presidente fue convocado desde lejos, para evitar la contaminación social: un ex juez del Tribunal Superior de Nueva Zelanda.
Pero, en realidad, el caso de Jimmy Savile, popular animador de televisión de los hogares británicos, desenmascarado post-mortem como un libre depredador y pedófilo serial, es sólo uno de tantos.
Las cartas recuperadas parcialmente y publicadas hoy en Times son "explosivas" y confirman "la convivencia del establishment e incluso del MI5 en el encubrimiento", observó el diputado laborista Simon Danczuk, autor de varias denuncias en el pasado sobre la cuestión de la pedofilia.
"Es la primera vez que se hace pública la evidencia de una participación directa de los servicios en la supresión de evidencias de graves crímenes sexuales", coincidió su colega Tom Watson.
Por otra parte, el ocultamiento no fue sólo para proteger a los políticos, pues en aquella carta también aparece una cobertura para el entonces jefe del MI6, la agencia de espionaje británica al exterior y vinculado al escándalo de pedofilia del Kincora Boys Home, en Irlanda del Norte: el entonces poderoso Maurice Oldfield.




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