San Pablo (Reuters, LF) - El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que si se comprueba que militantes de su partido usaron dinero de su campaña política para intentar comprar un dossier perjudicial para la oposición, tendrán que «pagar» ante la Justicia electoral. Lula, amplio favorito a ser reelecto en la segunda vuelta de los comicios presidenciales del 29 de octubre, dijo sin embargo en una entrevista publicada ayer por el diario «Folha de Sao Paulo» que duda que eso sea así.
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«Si se cometió un delito electoral, yo y cualquier otro ciudadano común de este país tenemos que pagar por el delito que cometimos», dijo.
Lula era también amplio favorito a ser reelecto en la primera vuelta electoral el 1 de octubre, pero el llamado «Dossier gate» estalló días antes y contribuyó a impedirle obtener la mayoría absoluta de votos válidos necesaria, según analistas.
El escándalo salió a la luz cuando dos militantes del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula fueron detenidos con 800.000 dólares en efectivo con los que pretendían comprar documentos que perjudicarían a candidatos opositores.
La cuestión del origen del dinero ha sido utilizada por Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), como centro de sus ataques de campaña.
Lula defendió en la entrevista con «Folha» que la policía y el Ministerio Público realicen una rigurosa investigación e insistió en que el gran perjudicado por el escándalo fue él mismo.
«Yo dudo, dudo de que sea en mi campaña» que ocurrió el presunto delito electoral, dijo Lula. «Si hubo una cosa que ese maldito 'dossier' hizo fue estorbar a que yo ganase la elección en la primera vuelta. Alguien se dio un tiro de cañón en el propio pie», agregó.
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